Medio: El Deber
Fecha de la publicación: lunes 04 de noviembre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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"Mesa no puede seguir gobernando Bolivia", declaraba Evo en una conferencia de prensa en puertas de lo que era el Congreso Nacional, hoy Asamblea Legislativa. Para Morales la “mejor solución” a la crisis era la renuncia. Unas horas después, Carlos Mesa presentó su dimisión.
Han pasado 15 años y medio desde aquel hecho, ahora es Evo el que está como presidente y al que le piden renunciar hasta este lunes, a las 19:00, cuando se cumple el ultimátum de los cívicos al mandatario.
En entrevista con radio San Gabriel, el domingo, el presidente dijo que los pedidos de renuncia estaban ligados a una intentona golpista. "Nos ha sorprendido (el ultimátum), pero eso no es golpe (de Estado) a Evo, es al pueblo, ese pueblo humilde de fuerzas sociales, profesionales patriotas. Ya no es tema de fraude, es un tema de golpe”
"Son contextos distintos"
Para el Movimiento Al Socialismo (MAS), no se puede comparar los sucesos de 2005 con lo que pasa en la actualidad, ya que la situación política, económica y social era totalmente distinta y era legítimo pedir que Mesa se vaya del poder, debido a la debilidad de su gobierno. El exviceministro Hugo Siles recuerda que el expresidente vivía un clima de ingobernabilidad total y el país atravesaba una grave crisis económica que hacía inviable que siga en Palacio.
“En esa oportunidad el país estaba en una franca crisis social, de representación, una crisis económica y política, era un país devastado y vendido a las transnacionales. La población se pronunciaba de acuerdo a una agenda que proponía, había propuestas como la nacionalización, la Asamblea Constituyente”, señala Siles.



