El padre Iván Bravo, responsable de Comunicación del Arzobispado de La Paz, lamentó ayer la muerte de los dos manifestantes en Montero y pidió deplorar la violencia y el egoísmo y ser agentes de paz.
"Un dolor profundo y una oración por los hermanos Marcelo y Mario (...); la Iglesia con la oración está acompañando y busquemos deplorar la violencia, el egoísmo, la ambición de poder que lo único que hace es malograr esta hermandad entre hermanos", refirió.
Ayer dos personas fallecieron por impactos de bala en el municipio de Montero, Santa Cruz, en medio de los enfrentamientos que se produjeron entre los grupos que cumplen un paro indefinido en rechazo a los resultados de las elecciones y los que apoyan al Gobierno y a Evo Morales.



