
Anoche, a viva voz y al unísono, unos 200.000 potosinas y potosinos pidieron la renuncia del presidente de Bolivia, Evo Morales en el cabildo que se desarrolló en el puente de la Dignidad de avenida Tinku de esta ciudad.
"¡Que renuncie el Evo, carajo. Que renuncie el Evo, carajo!" Ese fue el clamoroso pedido que hizo ayer la multitud que aprobó, entre otros puntos, la marcha a La Paz para sacar del poder al Gobierno actual a quien le endilgan de hacer un fraude electoral "vergonzoso".
"¡Vamos a La Paz, vamos a La Paz!", corearon las miles de personas que decidieron continuar con la lucha pero en la sede de Gobierno.
Tal como estaba previsto, las marchas de los ciudadanos salieron desde los tres puntos de la ciudad y convergieron en la avenida Tinku.
Ese lugar histórico, que en el 2015 concentró a más de 185.000 habitantes en la movilización de los 27 días, volvió a ser escenario de un baño de multitudes por segunda vez este año.
El segundo vicepresidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Nelson Gutiérrez, lanzó seis preguntas y, tras ser rebasado por la multitud, aumentó otros dos puntos.
Las ocho interrogantes fueron aprobadas a viva voz por unanimidad: "¡Aprobado!", estalló al unísono en el puente de la Dignidad.
Gutiérrez recordó que el presidente Morales decía: "vamos a gobernar escuchando al pueblo" y, ahora, retó al jefe de Estado a hacer caso el clamor del pueblo que le pide que se vaya junto a sus acólitos.
"Que escuche el clamor del pueblo y que no siga haciendo gemir y no siga asesinando, y no siga confrontando entre hermanos bolivianos", aseveró.
Se aprobó declarar duelo nacional por los caídos en Montero, Santa Cruz. También se exigió la anulación de las elecciones "fraudulentas" y convocar a nuevos comicios con un tribunal electoral nuevo.
Por unanimidad se rechazó la segunda vuelta y auditoría a las elecciones generales porque consideran una "distracción".



