
Solo con una intensa gasificación, la Policía logró frenar cerca de la medianoche una arremetida ciudadana que buscaba romper el cerco de seguridad policial que resguarda la plaza Murillo.
Después de que culminara el Cabildo Nacional en la avenida Montes, un nutrido grupo de personas llegó hasta la esquina de la calle Socabaya donde un contingente policial resguardaba la vía de ingreso hacia la Casa Grande del Pueblo.
Los manifestantes intentaron sortear el cerco policial y fueron reprimidos reiteradamente con agentes químicos. Se encendieron fogatas improvisadas a la altura del Obelisco y se utilizaron calaminas y basureros públicos para enfrentar a los uniformados. Los enfrentamientos comenzaron a eso de las 21:30 y amainaron cerca de la medianoche, no sin antes afectar a varios transeúntes y niños que paseaban en El Prado a propósito de la celebración de Halloween. Manifestantes y periodistas fueron alcanzados por los gases.
La plaza Murillo se encuentra resguardada por efectivos policiales y mineros sindicalizados, que anoche hicieron reventar dinamita en su afán de dispersar a los movilizados. Ayer por la tarde también funcionarios públicos fueron utilizados para resguardar el centro político del país, la plaza Murillo, como " carne de cañón", según revelaron a Página Siete.



