
Crespones negros, por la muerte de dos personas en Montero, se colgaron ayer junto a las banderas de las barricadas ciudadanas en el noveno día de paro cívico en Sucre.
Los pronunciamientos y protestas en la ciudad honraron a los fallecidos, mientras continúan los bloqueos y cercos a las instituciones públicas.
“Mi condena a la violencia que se ha suscitado tanto en Montero como en Cochabamba donde ya hay muertos”, señaló el arzobispo de Sucre, monseñor Jesús Juárez, que oró por días mejores para Bolivia durante la misa del cierre del mes misionero.
Las amenazas de las autoridades afines al Movimiento Al Socialismo (MAS), que dieron plazo para desbloquear la ciudad de Sucre, fueron reprochadas por Cliver Pérez, miembro del Movimiento Vida. “Los ciudadanos que están en las calles, están de manera pacífica, demostrando su malestar”, resaltó.
En una breve alocución en la plaza 25 de Mayo, la presidenta del Concejo Municipal de Sucre, Rosario López, lamentó los índices de violencia y solicitó al Presidente que “no haga daño, que no haga enfrentar a los bolivianos”, porque considera que se trata de una “pelea de partidos políticos”.



