Medio: El Deber
Fecha de la publicación: jueves 31 de octubre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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El ministro Canelas en los últimos días, y este jueves no ha sido la excepción, ha salido a hacer una línea del tiempo sobre lo que él llama el “extraño cambio” de los opositores. Ayer fue el turno de Carlos Mesa y este jueves, del líder cívico cruceño Luis Fernando Camacho.
A este último el ministro lo ha tachado de radicalizado y de un interlocutor no válido para ninguna conversación con el Gobierno porque, según su punto de vista, su interés no es el bien común ciudadano sino impulsar su carrera política a costa del pueblo.
Es más, Canelas le aconsejó al expresidente Carlos Mesa (36,51% de votos) y candidato con más votos después de Evo Morales (47,08% de votos) a no tomarlo en cuenta en su frente para formar parte del proceso de auditoría que ya inició la OEA en Bolivia. “Nosotros no le vamos a echar la culpa de los fallecidos de ayer en Montero a nadie en particular para no hacer un uso político de aquello, nos tiene que interpelar a todos y en particular a las principales fuerzas políticas por eso renovamos la invitación, la petición, la solicitud, al señor Mesa (...) haga un pequeño esfuerzo más para decirnos cuáles son esas condiciones que pueden satisfacer su deseo y así participar en la resolución de la auditoría”, dijo en una parte de su intervención.
La versión de Canelas se contrapone a la del ministro de Gobierno, Carlos Romero, quien –la noche del miércoles y luego de que se confirmara los decesos de las dos personas en Montero producto de los enfrentamientos provocados por afines al MAS– responsabilizó a Mesa de las muertes y a los cívicos.



