Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: jueves 31 de octubre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Desde que el presidente Evo Morales llamó a sus bases a movilizarse en defensa de su victoria y el cerco de las ciudades para levantar los bloqueos ciudadanos en defensa del voto, los sectores sociales que militan en el partido oficialista tienen carta blanca para arrojar dinamitas, apedrear vehículos y casas particulares, golpear o azotar a los disidentes.
Los campesinos que hace instantes pasaron por Achumani gritaron consignas contra Carlos Mesa: "¡Mesa racista, el pueblo esta e..."! Ayer el ministro de Gobierno, Carlos Romero, acusó a "hordas fascistas" de ejercer una violencia racial en contra de los pobres y de quienes no tienen tez blanca, pero no condenó la violencia ejercida por los militantes de su partido.
Los marchistas en la zona Sur se abrieron paso entre los puntos de bloqueo instalados por los ciudadanos que piden nuevas elecciones ante el fraude electoral que habría salvado a Morales de una segunda vuelta.
Todos los abusos de los seguidores del Presidente son tolerados ante la vista y paciencia de pocos policías armados apenas con cinco o seis cápsulas de gas lacrimógeno. Paradójicamente, las marchas en favor del Presidente son escoltadas por policías en motocicletas. ¿Quién defenderá al ciudadano?



