Con total impunidad, los mineros que llegaron que apoyan al Gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), reventaron cachorros de dinamita por las principales arterias citadinas de la Sede de Gobierno, a vista y paciencia de los uniformados policiales.
Las fuertes explosiones se hicieron sentir por segundo día, desde la avenida Montes, El Prado y la avenida Arce, de la ciudad de La Paz, lanzados por mineros que acompañaron la marcha masiva, organizada por movimientos sociales afines al actual Gobierno.
“Estamos en estado de emergencia y en vigilia, contra esta oposición que está en contra del voto de las provincias de los trabajadores”, señalaron los movilizados, entre aplausos de funcionarios públicos que salieron a las calles a alentarlos y otro sector de la población que hacía sentir su descontento.
El martes, el comandante de la Policía Departamental de La Paz, José Antonio Barrenechea, había dicho que ya advirtió al sector, contra el uso de esos explosivos peligrosos.
Pero incluso, la policía motorizada que el martes había gasificado hasta a los periodistas que estaban en la avenida Arce, pasó por un lado de los mineros, levantando la mano.
El hecho fue registrado en la calle Capitán Ravelo. Un rato antes, habían tenido un fuerte cruce de palabras con los paceños que se aglomeraron en el puente de la calle J.J. Pérez, pero en ese momento, corrigieron su marcha con cuatro detonaciones. La gente protestó y recriminó a la Policía que se mantuvo incólume.
El decreto 2888 de 2016, establece la prohibición del uso, tenencia y porte de sustancias explosivas, detonantes, de alta y baja sensibilidad, materias inflamables, asfixiantes, tóxicas, artefactos explosivos improvisados y otros, en manifestaciones públicas, en áreas urbanas y/o rurales, por implicar un peligro común para la vida, la integridad física y la propiedad pública y privada”.
“En el momento que esos delincuentes lancen dinamita arriesgando la vida de nuestros compatriotas, deténgalos porque es un delito flagrante y mándelos a la cárcel porque eso es lo que corresponde”, pidió la noche anterior, el rector de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Waldo Albarracín. Pero el pedido no tuvo eco ayer, en el décimo día de protestas callejeras y sexta jornada de paro indefinido que se realiza en La Paz.




