
La oposición decidió rechazar la auditoría acordada entre el Gobierno y la Organización de Estados Americanos (OEA) y no cree que sea la solución al conflicto en el país, sumido en protestas en todos los departamentos desde hace más de una semana por las denuncias de fraude electoral.
En una nueva jornada de violencia, el canciller Diego Pary anunció el inicio hoy, jueves, de la esperada auditoría con la que el Gobierno confía en despejar las denuncias de fraude ante los ojos de la comunidad internacional.
La OEA prevé comenzar la investigación "vinculante" acordada con el Órgano Ejecutivo, quien invitó a sumarse a países como España, México y Paraguay en aras de transparentar lo ocurrido tras las polémicas elecciones del 20 de octubre.
Pero la oposición no se fía de un organismo cuyo secretario general, Luis Almagro, avaló la candidatura a la reelección del presidente Morales para un cuarto mandato, desoyendo sus advertencias de que es ilegal que pretenda seguir en el poder hasta 2025.
La auditoría fue rechazada el martes por el movimiento cívico nacional que exige la anulación total del proceso electoral. Ayer el candidato presidencial opositor Carlos Mesa rectificó su posición y rechazó el estudio al que calificó de estar pactado entre el gobierno de Morales y la OEA, calificándolo de "unilateral" e "inconsulto".



