Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: miércoles 30 de octubre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Algunos con la tricolor en la espalda o en la mano, otros con velas o antorchas, otros con carteles, y varias personas, en especial señoras mayores, con una olla y un cucharon, caminaban en marcha por el centro paceño. La gran caravana se desplazó por el Prado, carril de subida, hasta llegar a la plaza San Francisco. Allí, dieron la media vuelta y comenzaron a bajar.
Albarracín afirmó que los mineros que se desplazaron por el centro de la ciudad de La Paz, el lunes por la mañana, no eran mineros, sino exreos.
“Yo le quiero asegurar que no son mineros los que vinieron a echar dinamita. Se pusieron casco, tengo la información, me dirá usted ‘si la puedo comprobar’, (yo) no puedo. Pero es verdad que el Gobierno ha excarcelado a delincuentes para que vengan a golpear a los ciudadanos que están bloqueando”, declaró el rector de la UMSA.
La marcha de teas se inició a las 19:30 en el Monoblock, la conformaron en su mayoría universitarios. Entre las carreras movilizadas estaban la de Ciencias Políticas, facultad de Ciencias Económicas y Financieras, y Educación; todas de la universidad de San Andrés.
También estuvieron presentes vecinos de la ciudad, entre adultos y jóvenes, portando teas y banderas bolivianas y la Unión Universitaria Paceña (UUP), organización creada por estudiantes de varias universidades privadas.
Luego de recorrer las principales vías de la ciudad, la marcha de teas llegó de manera pacífica hasta el Tribunal Supremo Electoral, en la plaza Abaroa. Allí, además de hacer las denuncias de delincuentes camuflados entre mineros, Albarracín pidió a la Policía que se una al pueblo. La protesta terminó en la UMSA.

Foto: Marco Aguilar / Página Siete

Marco Aguilar / Página Siete




