Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: miércoles 30 de octubre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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“Es una vergüenza que salgan a defender a este Gobierno, yo también fui minero”, esas fueron las palabras de Llanos, quien observaba el paso de la marcha de los militantes del MAS por El Prado paceño.
Apenas escucharon las palabras de Llanos, los manifestantes del partido de Gobierno se acercaron para golpearlo.
Primero, uno de ellos salió de la movilización para empujar a Llanos, mientras le decía: “Qué quieres”. Ante esa agresión, Julio respondió: “No te pases”. Y de inmediato, otro marchista se acercó y quiso golpear a don Julio de 81 años, éste se defendió sosteniendo la mano del agresor. En este momento, otro militante del MAS se acercó a Llanos y le propinó un puñetazo. Segundos después, otro de los simpatizantes le puso una zancadilla y don Julio cayó al piso, se golpeó la cabeza y se desmayó.
Otra persona de la tercera edad intentó defender a Llanos, pero no pudo hacer nada. Al verlo tendido en el piso, pidió auxilio. Inmediatamente llegó un paramédico para ayudar a la víctima, mientras los militantes afines al MAS no se inmutaban ante la escena y sólo se limitaron a mirar.
Página Siete vio cómo los miembros de la Plataforma de Luchadores Sociales contra la Impunidad por la Justicia y la Memoria Histórica del Pueblo Boliviano Sobrevivientes de las Dictaduras intentaban ayudar a Llanos. “Es nuestro presidente, malditos cómo lo pueden golpear así. Él es adulto mayor”, lloraba una mujer que llegó al lugar e identificó a la víctima.
En ese instante, algunos de los miembros afines al MAS desvirtuaron la agresión y empezaron a mentir alegando que la víctima se cayó. “Para qué sale”, dijeron y otros incluso indicaron que él provocó a los manifestantes.
El hijo de la víctima, Ramiro Llanos, contó que don Julio fue atendido y sometido a una tomografía. “Mi papá tiene una fisura en su pómulo y un coágulo de sangre en su cabeza. Los médicos dijeron que lo evaluarán por cinco días”, sostuvo.
Ayer, los familiares de Llanos esperaban un cupo en la sala de Terapia Intensiva del Hospital Obrero para internar al sobreviviente de la dictadura militar. “Veremos si el coágulo se absorbe, de lo contrario lo tendrán que operar”, dijo. Lamentó la agresión contra su papá. “Es una persona de paz. Desde niño luchó contra la dictadura y fue minero de Colquiri”.
Llanos se encontraba en El Prado porque vive en una carpa frente al Ministerio de Justicia desde hace siete años. Instaló esa vigilia para exigir que el Estado reconozca el sacrificio de los bolivianos que recuperaron la democracia de los regímenes militares.



