
El diputado opositor Horacio Poppe advirtió ayer que el Gobierno “busca generar enfrentamientos” que sirvan para justificar una eventual intervención con las Fuerzas Armadas, a través de un estado de sitio, lo cual podría empeorar la actual crisis política tras el resultado de las elecciones del domingo 20 de octubre.
“(El gobierno) es capaz de borrar el concepto de fraude y reemplazarlo por golpe de estado racista. Y esta emboscada ya la conocemos, la vivimos el 24 de mayo (de 2008). Esta amarga experiencia nos indica que cuando el MAS mueve su gente hacia las ciudades es para victimizarse”, señaló el dirigente ante el anuncio del inicio de movilizaciones rurales.
Poppe señaló que el Ejecutivo podría haber apostado “al agotamiento de los movimientos cívicos” que –según vaticinó– se producirá “por la falta de abastecimiento, la falta de resultados y la subida de precios a los mercados”, pero que en vez de ello recurrirá al uso de la fuerza “para borrar la palabra fraude del escenario internacional e instalar la idea del golpe de estado racista y también medir cuál es la lealtad dentro de las Fuerzas Armadas como hacía (Nicolás) Maduro en Venezuela”.



