
En una reunión del consejo permanente de la Organización de lEstados Americanos (OEA) celebrada ayer para tratar la crisis boliviana, el secretario general Luis Almagro afirmó que los resultados de las elecciones generales no pueden ser considerados “legítimos” hasta que no concluya la auditoría solicitada por el Gobierno. En la misma jornada, la Unión Europa coincidió con la misión de observadores de la OEA al señalar que la segunda vuelta es la mejor opción.
“La secretaría general entiende asimismo que si el TSE invita a esta organización a realizar trabajos de verificación de la legitimidad de los resultados, entonces no deberían considerarse como legítimos estos resultados hasta que no finalice el proceso de auditoría realizado”, dijo.
El titular, que en varias oportunidades llegó al país, al iniciar su intervención dio la bienvenida a sus “amigos”, los ministros Héctor Arce y Diego Pary, pero dejó en claro que se trata de “temas que trascienden la amistad”.
Expresó también su “condena” a los actos de violencia y destrucción de tribunales electorales que se registran en territorio nacional, pero enfatizó que la misión de observación, que recomendó una segunda vuelta y ahora es objeto de cuestionamientos por parte del presidente Morales, actuó con plena “imparcialidad.



