El abastecimiento de productos y carburantes en Sucre no afronta inconvenientes; sin embargo, la irregularidad en las actividades de instituciones públicas y privadas se acentuó en las últimas horas.
Desde el pasado lunes, en la capital, los negocios privados y centros de abasto abren con cierta normalidad. Ayer las puertas del Mercado Central se cerraron cuando pasaron las marchas pero se volvieron a abrir, no hubo especulación y los productos llegaron con regularidad, informó la administradora, Neysa Gutiérrez.
Por la tarde y noche, en inmediaciones del Mercado Campesino se vio un movimiento mayor al usual y en algunos negocios, hubo especulación en la venta de quintales de arroz y azúcar hasta en Bs 300, cada uno. En el interior del galpón, la situación fue normal, incluso un par de vendedoras aseguraron que no tuvieron venta.
Las amas de casa acudieron con el temor de que los productos escasearan a raíz del paro cívico indefinido, la amenaza latente de que los conflictos sociales se agraven e información falsa que circuló por las redes sociales. Al margen de las verduras y frutas, los productos más vendidos fueron arroz, azúcar, fideo, aceite, papa y carne.









