La justicia determinó que, 10 de los 11 jóvenes detenidos el pasado martes, cuando se realizó el cierre de campaña del MAS, se defiendan en libertad. La persona que golpeó a un uniformado será enviada al centro de rehabilitación de Palmasola, mientras dura la investigación.
“La justicia determinó que los jóvenes pueden trabajar o estudiar de 08:00 a 18:00 y el resto del tiempo deben cumplir la detención domiciliaria”, explicó Roger Martínez, abogado de los acusados.
Los acusados, algunos de ellos integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC), están arraigados, prohibidos de ingresar a las redes sociales, reunirse entre ellos o acudir a actos políticos. Además, deben presentar un garante personal, con los papeles de propiedad de una vivienda.



