Se llama Rodrigo pero no es una persona sino un perro, un can, y, para más datos, es dálmata.
Y, aunque lleva el nombre de una persona, no está habilitado para votar. La broma fue de las más repetidas en el recinto electoral del Liceo de Señoritas Santa Rosa, ubicado en la esquina de calles Bustillo y Ayacucho, en el centro de Potosí.
Rodrigo es un perro comunitario; es decir, no vive con una familia en específico sino con más de una. Generalmente se lo ve por el Arco de Cobija. Este domingo, cuando una vecina fue a votar a la mesa número 1 del Santa Rosa, el can la acompañó y, mientras ella firmaba, Rodrigo puso las patas en la mesa. Fue cuando funcionaron las cámaras… y las bromas.
“Quiso habilitar pero no estaba habilitado”, dijeron. Y ahora Rodrigo está en las redes, como todo hoy en día.
AMISTOSO
El perrito es amigable, tanto con las personas como con los otros perros. Los vecinos nunca vieron que sea agresivo, pese a que él se queda en la calle hasta altas horas de la noche. Es un perrito fiel a los vecinos porque los acompaña, generalmente hasta el centro de la ciudad.







