Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: domingo 13 de octubre de 2019
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Democracia representativa
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Pero hay que tratar el tema con calma y seriedad, sin duda. Y hay que partir señalando con claridad que según el diseño de la estructura institucional del Estado presente en la Constitución de 2009 (vigente) Bolivia es un Estado organizado, estructurado política y territorialmente sobre la base de 2 rieles (como una locomotora) que son su carácter 1) Plurinacional y 2) Autonómico (CPE., Art. 1). Pero hilemos más fino.
1. Bolivia ya es autonómica
Hay que diferenciar dos cosas: por un lado, la gestión de gobierno, y por otro lado el diseño institucional del Estado. Todos sabemos que Bolivia en cuanto a gestión de gobierno es supercentralista y concentra mucho dinero y decisiones en el Gobierno central, por el carácter populista y eternamente campañero electoral de Evo y el MAS.
Pero el diseño de la estructura institucional del Estado, el que está presente en la Constitución (Parte Tercera, Cap. Primero, Arts. 269 y 272) establece que Bolivia es un Estado con Autonomías. El resultado concreto de ello es que hoy Bolivia tiene 9 departamentos autónomos (que se autogobiernan) y 337 municipios autónomos (que se autogobiernan), con base en la CPE y la Ley Marco de Autonomías. Es claro que en esas unidades territoriales existe ya un régimen autonómico que va gradualmente asentándose y creciendo en la medida en que se van aprobando los Estatutos Autonómicos Departamentales y las Cartas Orgánicas Municipales, que son una especie de constituciones pequeñas para esos territorios.
Sin duda, que el diseño institucional y las autonomías como realidad ya existen, y Bolivia irá avanzando más en los años venideros en esta dirección; es decir, se irá profundizando y completando su carácter autonómico. Y esto hoy está instalado ya en la conciencia de los bolivianos, y aunque muchos no entiendan claramente el profundo significado político de la autonomía, ya participan de la elección de sus gobernadores y asambleístas departamentales, y de sus alcaldes y concejales municipales
2. Bolivia ya es semifederal
Es aquí, en lo de federalismo y semifederalismo, donde parece haber menos conocimiento y reflexión. Las sociedades contemporáneas, y Bolivia también claro, avanzan hacia estructuras cada vez más complejas. Cuando las diferencias lingüísticas étnicas o culturales ocasionan mucha conflictividad, las estructuras de gobierno federales pueden ser una mejor alternativa de convivencia pacífica, sobre todo cuando no se reconocen los avances que hubiese –como pasa en Bolivia– en el proceso de mestizaje. Si prevalece la intención de mantener los particularismos señalados, el Gobierno centralista no es la mejor respuesta, y, entonces, la solución federal aparece como posibilidad de que regiones y pueblos diversos se mantengan unidos al mismo tiempo que se respeta la identidad de cada uno de ellos. Aunque el federalismo tiene varias formas de existencia en la realidad, sudenominador común es que el autogobierno de las partes se inscribe en un gobierno mayor compartido por todos. Es decir, el federalismo tiene a la unidad del Estado grande y a la vez tiene los estados menores que lo conforman.
La actual Constitución define al Estado como Plurinacional por el reconocimiento constitucional de las Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos (Npioc) que tienen existencia precolonial. Esta es la razón central por la que Bolivia se define como un Estado Plurinacional.
Pero veamos el detalle del tema.
Esas Npioc, enlistadas por su lengua en la CPE y que llegan al número de 36 Npioc, sin contar a la nación boliviana y otras que hubiese, tienen un capítulo íntegro para ellas en el texto constitucional, que reconoce un conjunto grande de derechos (ver CPE, Cap. Cuarto, Art. 30).
Estos derechos de las Npioc tienen dos características: 1) en su cantidad son mucho más que los reconocidos a los demás ciudadanos aunque éstos vivan en territorios autónomos como los departamentos y municipios, y 2) son derechos cualitativamente superiores pues incluyen el derecho a la “libredeterminación” (en el derecho internacional es aplicable a los estados independientes) y “a sus sistemas políticos, económicos, sociales y culturales”. Por esta misma cualidad diferenciadora de derechos, por ejemplo, los miembros de las Npioc pueden tener su cédula de identidad con doble nacionalidad, la boliviana y la de su Npioc, y otros derechos específicos más. Y, según la Constitución, estos derechos existirán y tendrán realidad plena en las llamadas autonomías indígenas, o territorios con autonomía indígena, basados en todos esos derechos específicos.
Ahora bien, es precisamente por esta cualidad diferenciadora especial de derechos constitucionalmente reconocidos a las Npioc, muy próximos a los derechos de estados independientes, que Bolivia tiene su rasgo más claro de Estado Plurinacional. Pero aquí viene la novedad; aunque no está escrita esta palabra en la CPE, ese conjunto de derechos de diferencia de las Npioc que implican estructuras institucionales diferenciadas, aunque sea en el marco de la unidad del Estado, hace que Bolivia tenga ya el carácter de Estado semifederal, y es semifederal por ser plurinacional. Es decir, es tan grande la cualidad de la diferencia de derechos reconocidos a las Npioc que según el diseño constitucional, las Autonomías Indígenas son entidades territoriales cuasi federales respecto del Estado boliviano.
Cualquier comparación de derechos en estados federales (Estados Unidos, por ejemplo) o semifederales (Canadá), tienen gran semejanza con los derechos de las Npioc de nuestra actual Constitución. No es sólo un tema de interpretación, es un tema de diseño de la estructura institucional del Estado, de organización del Estado para su funcionamiento y gobierno. Bolivia al ser plurinacional en cuanto a las Autonomías Indígenas, ya es semifederal, así de simple y claro.
3. El cabildo de Santa Cruz y el federalismo
El cabildo de Santa Cruz del 2006 planteó la autonomía departamental; y a 2009 la CPE aprobada ya la contiene. El reciente cabildo cruceño del 4 de octubre de 2019 planteó el federalismo; como lo vimos, Bolivia ya está en el camino federal por los derechos de diferencia de las Npioc de la Constitución actual.
En cuanto a la dura lucha política nacional de este momento, cuando la democracia está en riesgo de sucumbir ante la dictadura, la propuesta de federalismo emitida en Santa Cruz nace en respuesta a las exageraciones polarizadoras y avasalladoras del MASismo que atropella las autonomías departamentales y la identidad cruceña y sus bases territoriales y económicas, trasladando campesinos aymaras y quechuas para colonizar masivamente el oriente (el incendio de la Chiquitania tiene que ver con esto).
Y el Gobierno actúa como si no existieran la historia nacional y regional a las que ignora olímpicamente, como si no existieran las identidades regionales de una Bolivia plural, y como si existiera sólo la Bolivia aymara y quechua (en debate) que según la mentalidad y el gobierno MASista debiera dominar todo el país.
Hoy, como lo vimos, en el diseño institucional del Estado boliviano según la Constitución de 2009, Bolivia ya es autonómica y semifederal (Plurinacional); que se avance hacia el federalismo, no sería realmente ya mucho problema


