El presidente Evo Morales afirmó que la lucha contra la pobreza requiere de mucho sacrificio para servir a los humildes, además de la pasión por Bolivia y su desarrollo económico y social.
"Entendí que la política no es profesión, es una pasión de servicio, de esfuerzo, especialmente de sacrifico para los más humildes, para los más pobres", dijo en una entrevista en el programa 'Esta casa no es hotel' que difundió la red ATB el jueves por la noche.
De dirigente campesino a líder socialista, Morales llegó a la Presidencia en 2006 y en los últimos 13 años posicionó a Bolivia como líder en crecimiento económico y sacó a más de 3 millones de la pobreza.
"Bolivia es mi vida, la patria es mi alma y el pueblo es mi familia", enfatizó.
El líder del Movimiento Al Socialismo (MAS) busca ampliar su mandato hasta el 2025 para completar las transformaciones que promovió el Gobierno en diversos sectores con el respaldo de las principales fuerzas sociales e instituciones del país.
Dejó en claro que ser autoridad electa es "algo noble, algo sagrado", por lo que de ganar los comicios del 20 de octubre -dijo- profundizará los cambios sociales y económicos con la Agenda del Bicentenario, que consta de 13 pilares referidos a la erradicación de la pobreza, universalización de los servicios básicos, acceso a la salud y educación gratuita, telecomunicaciones, seguridad alimentaria y desarrollo del aparato productivo, entre otros.
Morales subrayó que el desafío principal es reducir la extrema pobreza a menos de 5% hasta el 2025.
La pobreza extrema en Bolivia descendió de 38,5% en 2005 a 15,2% en 2018, y la pobreza moderada bajó de 60,6% a 34,6% en ese mismo periodo, según datos oficiales.
Para atender las demandas de la población, "uno se olvida de cualquier cansancio y preocupación, todo es pensar en Bolivia", dijo Morales al ser consultado sobre las largas jornadas de trabajo que cumple, desde las primeras horas de la mañana hasta altas horas de la noche.





