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Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: lunes 07 de octubre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Arce, en la entrevista que concedió al programa Esta casa no es hotel de la Red ATB, el 29 de septiembre, dijo que la estabilidad está garantizada con la continuidad del presidente Evo Morales, del MAS-IPSP, que tiene un programa de gobierno, la Agenda del Pueblo para el Bicentenario 2020-2025.
Mientras que los dos principales candidatos de la oposición, Carlos de Mesa, de Comunidad Ciudadana (CC), y Óscar Ortiz, de Bolivia Dice No (21F), tienen una visión a mediano plazo en materia económica, ambos manifestaron que “no tocarán nada, ¿pero usted (le dijo a la periodista) garantiza que no tocarán nada?”.
Recordó que Mauricio Macri, antes de ser electo como presidente de Argentina, aseguró que no iba a cambiar la política económica, pero después que asumió la presidencia cambió todo y levantó las subvenciones.
El titular de Economía subrayó que Ortiz es más neoliberal y de derecha que De Mesa, pero “cualquiera de los dos no va a seguir el modelo económico vigente”.
En ese marco, considera que el programa de gobierno de De Mesa y Ortiz es un listado, un conjunto de ideas. Respecto a la participación del Estado en la economía, CC habla de que sea un ente regulador y el de 21F, de federalismo.
“No podemos seguir con un rentismo que le hace daño al país”, declaró De Mesa, exvicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada, a El Deber el 12 de diciembre de 2018. Ante la ola de críticas mediante su cuenta de Twitter, al día siguiente calificó de “grosera manipulación” decir que su crítica al rentismo implica la anulación de bonos y rentas. “Jamás dije una palabra sobre los bonos”, aseveró.
Ortiz declaró que de ser electo mantendrá los bonos sociales, aunque revisará medidas como el pago del doble aguinaldo porque perjudica al sector empresarial, especialmente a los micro y pequeños empresarios.
Política de redistribución
Para Arce, como académico, la corriente de la economía de la alegría o de la felicidad tiene que ver con el bienestar social, y considera que volver al estado regulador, como propone CC, es retornar al neoliberalismo. “Es una manera sutil de vender el neoliberalismo”, afirmó. Sin embargo, el ministro observó que ninguno de los dos candidatos habla del contexto internacional de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, de la crisis en Brasil y Argentina.
Señaló que el presidente Donald Trump enterró la globalización, el proteccionismo. Asimismo, indicó que el modelo neoliberal concentra la riqueza en pocas manos.
Mientras que la economía diseñada conjuntamente con el fallecido economista Carlos Villegas, que se aplica en el país desde enero de 2006, tiene un componente social para tener éxito, de redistribuir el ingreso con el Bono Juancito Pinto, con la Renta Dignidad, con recursos provenientes de la nacionalización de los hidrocarburos, medida que se tomó el 1 de mayo de 2006 y que es el punto de inflexión de la economía nacional.
Manifestó que economistas como el estadounidense Joseph Stiglitz y el francés Thomas Piketty comparten la política de redistribución y socialización del ingreso y están contra el “capitalismo salvaje”.
Ante el contexto internacional, expresó Arce, corresponde estar atentos, porque en Argentina no se ha resuelto la inflación por el endeudamiento externo, en tanto que Brasil está afectado por la deuda interna, por lo que hay que hacer el seguimiento para ver qué cosa puede afectar a nuestra economía.
Modelo económico
El ministro Arce destacó la vigencia del modelo económico social comunitario y productivo, que coloca al Estado como actor principal de la economía y que difiere de las propuestas de los dos candidatos opositores.
De hecho, el aspirante a la vicepresidencia de CC, Gustavo Pedraza, aseveró que se debe ejecutar una “racionalización” “no solo en un nivel de empleados públicos, sino también en el tamaño del aparato estatal, en el número de ministerios, en el tamaño de instituciones que probablemente no estén cumpliendo un rol”.
En tanto que Ortiz, en declaraciones a Cambio publicadas el 29 de septiembre, enfatizó que “el Gobierno, en lugar de dedicarse a hacer empresas estatales, se dedique a dar condiciones para que los bolivianos desarrollen sus propios proyectos, sus negocios por cuenta propia”.
En esa dirección, el postulante de 21F plantea abrir la economía para facilitar el desarrollo económico del sector empresarial.
De Mesa tiene una mirada similar, en su programa de gobierno dice que “es hora de invertir en una economía diversificada con más emprendedores, nuevos sectores y nuevos mercados”.
“Pondremos énfasis en sectores dinámicos de la manufactura, agroindustria, turismo, economía verde, creativa y digital. No más industrializaciones a medias, sin capital ni tecnología de punta”, dice otro acápite del programa de gobierno de CC.
Mejorar la parte social
Arce admitió como un error o problema el pensar que la industrialización iba a ser más rápida, de ese modo indicó que el proceso del litio demorará en llegar.
En contrapartida, señaló que se subestimó la capacidad de aumentar la demanda interna y eso es lo que ocurrió una vez satisfechas las necesidades básicas.
Por esa razón, el titular de Economía apuntó que en el período 2020-2025 la intención es mejorar, no disminuir la parte social ni bajar la inversión, consolidar la industrialización y generar industrias que sustituyan las importaciones, lo que ahorrará la balanza comercial. Arce subrayó que Bolivia es un país productor de gas, no de líquidos, y por eso se importan líquidos y se trabaja en la producción de etanol y del diésel reciclable.
PIB y deuda externa
El ministro Luis Arce también resaltó que Bolivia logró el PIB más alto de su historia y redujo la deuda externa.
En la época de los gobiernos neoliberales, la deuda externa crecía sin control, era más de lo que generaba económicamente Bolivia, llegando a 99% del Producto Interno Bruto (PIB) en 1987.
Por ejemplo en el periodo 2003-2005, cuando Carlos de Mesa fue presidente, la deuda externa se situó por encima del 50% del PIB, alcanzando uno de sus puntos más elevados en 2003 con el 64% del PIB.
El Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, en un boletín institucional, refiere que los elevados niveles de endeudamiento que se registraron durante la presidencia de Carlos de Mesa colocaron a Bolivia en una situación de insostenibilidad, lo cual repercutía de manera directa en la población boliviana profundizando los niveles de pobreza.
Por el contrario, desde 2006 el Gobierno con una política de endeudamiento responsable y prudente redujo el peso de la deuda externa para el país a 25% del PIB a julio de 2019, muy por debajo del 50% de los umbrales recomendados por organismos internacionales como la CAF.
Algunos ejes de los programas de gobierno de CC y 21F
Comunidad Ciudadana (CC), en su programa de gobierno ‘Soluciones’, respecto a la estabilidad macroeconómica promete poner bases más sólidas para mantenerla, “impulsando un nivel de crecimiento adecuado del PIB gracias al trabajo conjunto del sector público y privado que genere fuentes de empleo y riqueza para todos, y con una tasa de inflación baja y controlada que proteja el poder adquisitivo de la población”.
También la alianza, que postula a Carlos de Mesa, se compromete a mantener “el tipo de cambio para apoyar a la industria nacional y mantener la inflación importada bajo control. La política pública estará administrada por un Banco Central de Bolivia despolitizado y técnico, y estará apoyada por un nivel adecuado de reservas internacionales que será apuntalada siempre que sea necesario mediante mecanismos ágiles de acumulación de reservas basados en incentivos y no así en imposiciones políticas. En cuanto a la inversión pública promete coordinar la inversión y gasto público con las gobernaciones y los gobiernos autónomos municipales, y se concentrará en: 1) el fortalecimiento del capital humano del país; 2) los proyectos de educación y salud, y 3) los proyectos productivos de apoyo a la diversificación productiva postextractivista.
Bolivia Dice No (21F)
La alianza 21F, de Óscar Ortiz, en el punto Cambio con estabilidad incluido en su programa de gobierno, expresa: “Empero, cuando la economía decae y se achica —como ocurre ahora— y afloran graves desajustes, distorsiones y desequilibrios que socavan la estabilidad económica y financiera, ignorar esta realidad y postergar las soluciones no es una opción para el país. Precisamente por ello, es indispensable remodelar la política económica para cuidar la estabilidad y evitar llegar a una crisis, y debe hacérselo con sentido de oportunidad, inteligencia y acciones certeras y consistentes.
Como parte de esta reforma económica, es inexcusable repensar un nuevo modelo de administración y redistribución de los recursos provenientes de la tributación nacional, a través de un pacto fiscal que asegure la sostenibilidad económica de los gobiernos subnacionales para que tengan la capacidad de ejercer sus competencias y brindar servicios de calidad a la ciudadanía”.
En cuanto a las empresas públicas, el programa de Ortiz habla de “Dotar a las empresas de un marco regulatorio moderno, así como de las herramientas necesarias que les ayuden a gestionarse con estándares de eficiencia y alta gerencia, incluyendo normas de gobierno corporativo, el mismo que estará revestido de la mayor autonomía respecto del Gobierno nacional y a salvo de los avatares políticos en el país”.



