Medio: Nuevo Sur
Fecha de la publicación: lunes 07 de octubre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Faltan doce días para las elecciones generales y las encuestas reiteran un dato alarmante, el 68 por ciento de los bolivianos cree que el Tribunal Supremo Electoral demuestra parcialización y a la vez se constituye en una herramienta para el fraude electoral. El blanco de las acusaciones a diferencia del pasado no son los partidos políticos, ni tiene que ver con denuncias aisladas, en este contexto lo que se pone en duda es la actuación del propio árbitro electoral, que además de acuerdo a la Constitución es un Órgano de Poder y está obligado a hacer uso de sus facultades para actuar con absoluta independencia e imparcialidad. Sin embargo durante este tiempo sucedió todo lo contrario, la falta de transparencia comenzó a ser evidente debido a las revelaciones y declaraciones que la propia institución viene haciendo hace más de un año. José Luis Exeni Vicepresidente del Tribunal Supremo Electoral, renunció el primero de octubre de 2018, alegando problemas de salud, sin embargo esa dimisión se presentó en un momento en que había fuertes discrepancias entre ese vocal y la entonces Presidenta Katia Uriona, sobre todo respecto a lo relacionado con el reglamento electoral que se elaboró para que fueran convocadas las elecciones primarias. La propia Katia Uriona renunció el 22 de Octubre de 2018, unos veinte días después e hizo públicas sus razones a través de una carta en la que textualmente señaló, que la Sala Plena del Tribunal Supremo Electoral: “…ha llegado a una situación de estancamiento en la toma de decisiones referida a temas fundamentales para el resguardo de la institucionalidad y los principios y valores comprometidos por mi persona”. Tras la lectura de esa carta cualquiera se pregunta, ¿a qué se refiere cuando indica que existen temas que afectaban a la institucionalidad y qué significa con exactitud lo expresado por esa vocal, cuando afirma que veía comprometidos sus principios y sus valores si no renunciaba? . Esas son las interrogantes que entre otras razones han ocasionado dudas respecto a lo que sucede al interior de ese Órgano del Estado, las renuncias de técnicos y personal clave para llevar a cabo el proceso, solo han servido para ahondar los cuestionamientos y como si todo eso no bastara, acaban de despachar un instructivo a las agrupaciones políticas, para que hasta el 11 de octubre acrediten sus delegados en el exterior. Es bueno tener presente que en estas elecciones nuestros compatriotas podrán votar en 33 países, en la Argentina por ejemplo, están habilitados 341.000 electores, por lo que solo en la ciudad de Buenos Aires votará más gente que en el Departamento de Pando. Debemos tomar en cuenta además que el sufragio en el extranjero representa el 4,6% del Padrón Electoral, en otras palabras, el voto en el exterior podría ser determinante para que se produzca una segunda vuelta o para que en la misma un candidato pueda ser elegido Presidente. Los delegados son quienes le dan nitidez a las elecciones, es inaceptable la voluntad de limitar las posibilidades para controlar los votos, entonces cuál es la justificación para que el Órgano Electoral este más preocupado en concebir impedimentos que en promover la participación dentro del proceso electoral. Con leña verde no arde el fuego, la materia principal dentro de toda elección es la transparencia, hace tiempo que los murmullos se hicieron voces, cuidado que esas actitudes se trasformen en clamor y terminen resonando con tal fuerza que hasta los sordos tengan que oír.



