Medio: La Razón
Fecha de la publicación: viernes 04 de octubre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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La Razón (Edición Impresa)
00:09 / 04 de octubre de 2019
Estrategia versus transparencia. Los jefes de campaña de Comunidad Ciudadana (CC) han decidido que el “caso PAT” sea su secreto mejor guardado en estos comicios. No es para menos. Aunque el asunto viene de lejos, en las últimas semanas no hay entrevista periodística en la que el candidato presidencial haya podido evitar la incómoda pregunta. El guion, sin matices, es no responder.
El caso no es nuevo. Y surgió como exigencia de confesión. El supuesto es que Carlos Diego Mesa recibió dinero como condición para ser candidato a vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada por el MNR. Corría el 2002. Tiempos difíciles y terminales para la democracia pactada. Existen algunos depósitos bancarios y una investigación en curso en el Ministerio Público.
Ante la reiterada interrogante, el hoy candidato de CC es terminante: “Me vas a preguntar 200 veces y te voy a decir: a la guerra sucia que da náuseas, no la voy a responder”. Por supuesto, el asunto es aprovechado electoralmente por sus rivales, demandándole aclaración. Mesa atribuye la “guerra sucia” a una curiosa troika conformada por el MAS, Ortiz y el gonismo.
Si bien la consigna es no responder, en realidad Mesa ya lo hizo. En un reciente encuentro con su exsocia de PAT, el candidato afirmó tres cosas sobre el caso: a) está basado en testimonios falsos; b) de haber sido un hecho irregular, prescribió; y c) no responderá aunque su exgerente vaya presa. Hay negación, salida exculpatoria y sacrificio. No fueron necesarias 200 veces. Bastó una amigable entrevista.




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