Medio: El Deber
Fecha de la publicación: viernes 04 de octubre de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Las expectativas sobre el Cabildo cruceño
La Constitución reconoce los cabildos como una forma de participación política directa del ciudadano en los asuntos del país. Este reconocimiento proviene de cabildos realizados en Santa Cruz y en La Paz durante los primeros años de este siglo. En ellos, la población hizo conocer su clamor por vivir en un Estado autonómico y que este sea reconocido por la Carta Magna.
En Santa Cruz se ha convocado un Cabildo para hoy. La decisión fue tomada en la Asamblea de la Cruceñidad, en la que participaron instituciones de la región y se observó el sentimiento de impotencia y molestia de los cruceños por la quema de más de cinco millones de hectáreas en los bosques del departamento. El llamado también atiende el pedido de respeto al voto ciudadano en el referéndum del 21 de febrero de 2016, cuando la mayoría de los bolivianos dijo que no estaba de acuerdo con la repostulación de Evo Morales y de Álvaro García Linera.
Ambos temas son medulares para la política de la región y del país. El primero, porque se entiende que la ampliación de la frontera agrícola ha transgredido el Plan de Uso de Suelos departamental, y que se ha realizado directamente desde el Gobierno central, ignorando a los gobiernos subnacionales y, según varios analistas, con fines de poblar de seguidores políticos masistas a las regiones afectadas.
En el segundo caso, la posición del Comité Cívico cruceño ha reivindicado el respeto a la democracia y ha convocado dos paros departamentales que fueron contundentes en Santa Cruz. Tales expresiones de protesta fueron destacadas en el resto del país, lo que permitió que la lucha cruceña por el 21-F adquiera liderazgo nacional y que, en esta ocasión, los ojos de Bolivia también estén puestos en la concentración de hoy.
Pasaron 13 años del Cabildo del millón por la autonomía. En aquel momento, Santa Cruz lideraba una lucha clara que terminó doblando el brazo del Gobierno, aunque después se consolidara a medias en la Constitución. Ahora hay dos causas que han unido a los habitantes de esta región: la preservación de los bosques y la demanda de respeto a lo que marcan las leyes nacionales en cuanto a dotación de tierras y respeto al uso de suelo, así como la protesta por el fallo del Tribunal Constitucional que habilita al presidente como candidato, junto con la poco confiable actuación del Órgano Electoral, cuando faltan 16 días para las elecciones nacionales.
El Cabildo es una forma clara, democrática y legítima de hacer escuchar la voz de quienes están disconformes con las políticas gubernamentales, ya que las vías institucionales han sido vulneradas mediante argucias legales que el mismo Gobierno ha puesto en marcha.
El Comité Cívico tiene la inmensa tarea de liderar esta movilización con gran responsabilidad para no defraudar la expectativa nacional; tiene que saber que las acciones definidas deben respetar el sistema democrático y, sobre todo, que las acciones definidas pueden ser determinantes para los futuros días de los bolivianos. Obviamente se trata de una acción política, pero debe estar al margen de los intereses partidarios sectarios y cortoplacistas de circunstanciales candidatos en elecciones nacionales o subnacionales.
Sin duda, este es un día importante porque un cabildo es expresión de la democracia directa que se reconoce en Bolivia. Será importante que el Gobierno escuche la voz de los cruceños porque no se puede gobernar de espaldas al pueblo. También será vital que los líderes de este departamento sean capaces de soñar y proyectar pensando en Santa Cruz y en todo el país.




