
El cabildo que hoy desarrolla el Comité Pro Santa Cruz pretende mostrar la fortaleza de la sociedad civil cruceña frente al Gobierno del MAS. En la cita, que se prevé sea multitudinaria, se planteará no más de 10 consultas a la población siendo las ineludibles el respeto al referéndum del 21F y los incendios en la Chiquitanía.
Una gran movilización precedió ayer al cuarto cabildo de esta era, que se instalará esta tarde desde las 17:00. Desde temprano se armó la tarima central del evento, mientras un grupo de personas inició una marcha desde Portachuelo luego de recibir la bendición del padre Aquilino Libralon. "Es una marcha de la libertad, de la dignidad, de este territorio donde vivieron los ancestros", afirmó el sacerdote frente a la parroquia desde donde los marchistas partieron para sumarse hoy al cabildo convocado al pie del emblemático Cristo Redentor.
La organización cívica decidió no convocar al Tribunal Electoral Departamental (TED) para que se constituya en veedor del cabildo, como prevé el artículo 35 de la ley de Régimen Electoral referido a las Asambleas y Cabildos.
El presidente de la entidad, Luis Fernando Camacho, justificó que esta determinación no le quita ni validez ni legitimidad a la convocatoria, al reivindicar el derecho de la población a decidir sobre su futuro. "Es un Órgano (Electoral) cómplice al Gobierno, es el que consolidó la ruptura constitucional y de derecho", sostuvo Camacho, al detallar que independientemente de su presencia se presentarán las consultas de las diferentes organizaciones sociales. "Pedirle a tu verdugo que vaya a avalar ese evento tan hermoso y legítimo como es un cabildo, no estamos de acuerdo", afirmó Camacho.
Los cívicos cuestionan la cuarta postulación del binomio del MAS: Evo Morales y Álvaro García Linera, pese al referéndum del 21 de febrero de 2016 que rechazó que los mandatarios vuelvan a postular en las elecciones generales de este octubre.
El 21F será uno de los temas que se formulen en el cabildo; así como el desastre ambiental provocado por los incendios en la Chiquitanía, que arrasó con más de 3 millones de hectáreas (ha) de superficie boscosa y pajonales.
Una de las activistas, la diputada Eliana Capobianco, señaló que "se espera que haya un millón (de personas) como antes y sea una muestra al Gobierno de cómo ellos se han debilitado y que existe un rechazo a su política".



