Redacción Cambio/ABI/Edición Impresa
La oposición boliviana en los últimos meses denunció “fraude” en las elecciones generales del 20 de octubre, un argumento recurrente en la historia política del país, que esta vez sale a flote cuando sus representantes ven disminuidas sus expectativas en las encuestas.
El candidato presidencial de Comunidad Ciudadana (CC), el expresidente Carlos de Mesa, fue uno de los primeros en hablar de un “riesgo inminente de manipulación del voto”.
Según De Mesa, el “fraude” no solo tiene que ver con el día de la elección, “lo cual es extremadamente riesgoso desde el punto de vista de la credibilidad”, sino que “ya está en ejecución (...) a través de la vulneración de varias normas”.
El postulante de Bolivia Dice No (21F), el senador Óscar Ortiz, señaló que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) “no es confiable, creíble ni imparcial” para garantizar la “transparencia” de las elecciones.
El candidato de Unidad Cívica Solidaridad (UCS), el exvicepresidente Víctor Hugo Cárdenas, afirmó en su cuenta en Twitter que hay un “¡fraude en marcha y descarado!”.
El jefe de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, quien no está en carrera electoral directamente, aunque recientemente sumó su apoyo a De Mesa, también denunció que el MAS-IPSP y el TSE “no respetan el voto y que habrá fraude”, para quien la solución solo apunta a la unidad de las fuerzas opositoras. Las posturas surgen luego de que en diversas encuestas aparecen con menos respaldo electoral.
De acuerdo con el reciente trabajo elaborado por la empresa VíaCiencia SRL, para la alianza de medios televisivos privados Unitel, PAT, Red Uno y Bolivisión, De Mesa logró 21,3% de la preferencia y Ortiz 11,7%; mientras que por encima de ambos se encuentra el candidato del MAS-IPSP, el presidente Evo Morales, con 43,2% de la intención de voto.
Una anterior encuesta de la empresa Ciesmori para la red Unitel ubicó a De Mesa en segundo lugar con 25% de la preferencia, seguido de Ortiz con 11%, y nuevamente puso a Morales en el primer puesto de la intención de voto con 36%.
Valeria Silva, diputada y candidata del MAS-IPSP, precisó que la salida de la oposición que habla de fraude ya es recurrente ante la marcada distancia que tiene Morales. Recordó que el Instrumento Político jamás necesitó acudir a un fraude para ganar una elección debido a que cuenta con el apoyo de la población.
“Las cifras del presidente Evo Morales, y lo sabe toda la oposición, siempre han sido absolutamente limpias y por supuesto estos comicios del 20 de octubre no van a ser la excepción”, dijo a la ABI.
Según el analista político Marcelo Silva, los partidos de oposición que se encuentran en la contienda electoral en lugar de hablar de fraude, deberían asegurarse de implementar una logística adecuada de control electoral.
“Procurar y esforzarse al máximo por tener aparatos electorales, logística electoral masiva que permita tener la mayor cantidad de delegados y representantes en las mesas asignadas en todos los puntos del país”, mencionó.
“En pocas palabras, es muy fácil detectar y denunciar un fraude o una anomalía electoral bajo la lógica del sistema y el funcionamiento del sistema electoral boliviano”, añadió.
Dijo que esa línea argumentativa —del fraude— es muy recurrente no solo en el país, sino en otras naciones del mundo.



