
Bolivia Decide/ Cambio – Edición impresa
La presidenta de la Cámara de Senadores, Adriana Salvatierra, afirmó ayer que el candidato presidencial de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos de Mesa, busca llenar con el empresario y jefe de Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, el vacío político que dejó el alcalde de La Paz, Luis Revilla.
El 18 de septiembre, Revilla, líder de la agrupación SOL.bo, anunció su alejamiento de las campañas electorales debido a que reforzará su trabajo en la gestión municipal.
Según De Mesa, la alianza que tiene con SOL.bo está intacta; sin embargo, los voceros del burgomaestre paceño no se refieren al tema.
Poco después, el 23 de septiembre, el exministro de Planificación de Jaime Paz Zamora Samuel Doria Medina anunció que su partido, Unidad Nacional (UN), apoyará la campaña del expresidente De Mesa debido a que es el más próximo, en las encuestas de intención de voto, al presidente Evo Morales.
“Se produce esta alianza cuando existe una fractura notoria entre el alcalde Luis Revilla, que es parte de la estructura política de Carlos de Mesa, quien decidió dejar de lado su participación en la campaña y enfocarse más en la gestión. Seguramente está tratando de generar algún tipo de incidencia y es curioso que lo haga cuando se presenta una crisis en Comunidad Ciudadana”, manifestó Salvatierra.
La presidenta de la Cámara Alta recordó que Doria Medina quedó fuera de toda alianza política por caprichos personales y que ahora De Mesa toma la peor decisión en su carrera política, ya que trata de subsanar espacios vacíos con un “salvavidas de plomo” que terminará de hundirlo en las elecciones. Tampoco descartó que el jefe de UN trate de alguna forma “adquirir o arañar” alguna representación dentro de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP).
Similar opinión tuvo el candidato presidencial de Bolivia Dice No (21F), el senador Óscar Ortiz, quien dijo: “El señor (De) Mesa perdió un aliado y ganó un apoyo a medias. El señor Doria Medina lo está apoyando a medias contra la resistencia de varias partes de su partido, pero está claro que el señor Doria Medina ya ve que el barco de (De) Mesa se hunde y a lo que está yendo es a buscar los restos para empezar a trabajar su próxima campaña”.
Desde mayo de este año, CC registró fracturas internas luego de que varios de sus seguidores y candidatos renunciaran a la alianza.
Uno de los más polémicos fue el politólogo Diego Ayo, quien se alejó de la vocería de CC luego de revelar que ese partido tenía 10 millones de dólares para la campaña electoral. Le siguieron dirigentes de ese partido de la zona sud de Cochabamba, la candidata a diputada por El Alto Fanny Nina, el postulante a diputado por Cochabamba Carlos Carrasco, entre otros.
Opiniones
El diputado del MAS-IPSP Javier Quispe aseguró que esta alianza en vez de ayudar a De Mesa le quitará votos “porque Doria Medina privatizó las empresas estatales en aquellos tiempos, cuando era ministro de Planeamiento”, esto durante la época de Jaime Paz Zamora.
Para Gustavo Torrico, asambleísta departamental del MAS-IPSP, con el acuerdo Doria Medina-De Mesa se cae el discurso de que no privatizará las empresas estatales porque el empresario siempre defendió el proceso de entrega del patrimonio nacional.
“A partir de hoy queda al descubierto que la candidatura de Carlos de Mesa es de la derecha absoluta, del neoliberalismo, porque no me van a decir que el apoyo de Samuel Doria Medina es para seguir construyendo socialismo. Eso viene con privatizaciones y demás (…) Nos alegra que lo hayan hecho porque ahí se deshacen caretas. Samuel no le suma ni cero puntos, lo que le suma es 1, 2, 3 millones de bolivianos, eso sí”, expresó.
El candidato a diputado por Bolivia Dice No (21F) Guillermo Paz aseguró que su alianza respeta la decisión de UN, pero que no incidirá en la votación, ya que mucha gente se decidió por su partido, por lo que consideran que se trata de un simple apoyo simbólico para tratar de subsanar el alejamiento de SOL.bo.
Por su parte, en un artículo que escribió para Página Siete, Doria Medina admite que la oposición llega a las elecciones fragmentada y que el respaldo de UN “no es un apoyo programático; emerge de manera contingente de la sui generis realidad política nacional”.



