
Con el repique de campanas de la majestuosa iglesia de San Ignacio de Velasco, inició la X marcha en defensa de la Chiquitania devastada por la voracidad de los incendios. Más de 150 indígenas empezaron la movilización, exigen al Gobierno la declaratoria de desastre nacional y la abrogación de la ley 741 y del DS 3973 que autorizan los desmontes y quemas.
Los indígenas volvieron a levantar las banderas por la reivindicación de sus derechos, en defensa de "su casa común", que hace más de 40 días los incendios han quemado más de 2 millones de hectáreas de superficie boscosa y no boscosa, que ha afectado a la fauna y flora, al ecosistema del bosque chiquitano.
Los marchistas partieron portando la bandera nacional y la bandera con el símbolo del Patujú, luego de recibir la bendición del párroco de la iglesia. Su objetivo es llegar a la ciudad de Santa Cruz.
Tres son sus principales demandas, exigen que se declare desastre nacional, además, el cumplimiento del artículo 43 del Servicio Nacional de Reforma Agraria que establece que las tierras sean dotadas y adjudicadas de acuerdo con su vocación de uso, dotación que debe ser preferente a favor de quienes residen en el lugar.
Asimismo, piden al Gobierno la abrogación de la ley 741 que incrementa de cinco a 20 hectáreas los desmontes y el decreto 3973 que autoriza las quemas "controladas" en Santa Cruz y amplía a Beni.
"Hemos partido, cerca de 150 indígenas de diferentes comunidades de San Ignacio de Velasco, San Miguel, del Tipnis, Concepción, entre otros, y se seguirán sumando a esta movilización", dijo Orlando Socorë.
El expresidente de la Confederación de Indígenas del Oriente Boliviano (Cidob), Adolfo Chávez, también se sumó a la medida para ser "parte del sacrificio que hacen los hermanos del oriente, chaco y amazonía", sostuvo, quien también participó de la VIII marcha en defensa del Tipnis en 2011.
Acotó que se siente constructor de la nueva CPE que garantiza el respeto de "nuestros derechos y de la Madre Tierra", al anticipar que el equipo jurídico de la Coordinadora de Organizaciones Indígenas la Cuenca Amazónica (Coica) analiza la situación de la Chiquitania.



