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El peso del pasado. La candidatura de Carlos de Mesa por la alianza Comunidad Ciudadana (CC) está empañada por cuatro “omisiones” en las que incurrió durante su gobierno (17 de octubre de 2003 al 6 de junio de 2005), luego de la fuga de su exaliado Gonzalo Sánchez de Lozada a Estados Unidos.
Así lo consignan sus actos y discursos que emitió durante ese tiempo, en el que estuvo al mando de la administración del aparato estatal.
El 18 de octubre de 2003, en una de las pasarelas sobre la avenida 6 de Marzo de la ciudad de El Alto y en medio de una multitudinaria concentración, prometió ejercer justicia contra quienes fueron los autores de las 67 muertes y al menos 400 heridos por la denominada masacre de Octubre.
“No es una tarea fácil, sino compleja, pero con la voluntad de los habitantes de que no se debe ingresar ni en una actitud de venganza ni olvido, sino de justicia”, dijo en esa oportunidad.
Ante esa misma multitud se comprometió también a convocar a la Asamblea Constituyente para que redacte una nueva Constitución.
Sin embargo, ambas promesas no fueron cumplidas porque antes de hacerlo renunció al cargo.
De la misma manera incumplió con el compromiso que hizo de dotar al país con una nueva Ley de Hidrocarburos.
Luego de que el entonces Congreso en pleno aprobó la norma, cuando esta tenía que ser promulgada, De Mesa se negó a hacerlo. E incluso antes renunció.
“He decidido presentar al país mi renuncia al cargo de presidente constitucional de Bolivia. La Ley de Hidrocarburos que plantea el honorable Evo Morales, jefe del MAS, es una ley inviable e imposible, nos lo ha dicho España, nos lo ha dicho el Banco Mundial, nos lo ha dicho EEUU (…). Hacer discursitos de independencia y de soberanía sentado del otro lado del escritorio es muy fácil (…). Venga usted (Evo Morales) a gobernar y verá usted lo que es la administración del Estado”, dijo De Mesa el 6 de marzo de 2005.
Por la negativa de Carlos de Mesa, fue el entonces presidente del Senado Hormando Vaca Diez quien dio curso a la normativa el 17 de mayo de 2005.
Una cuarta omisión es la que se registró en septiembre 2004, cuando su gobierno no aprobó el presupuesto de más de 50 millones de bolivianos para combatir emergencias como sequías, incendios forestales y heladas, y solo esperó a captar “la cooperación internacional”.
En esa gestión se registró un récord histórico de 4 millones de hectáreas quemadas en la región del departamento de Santa Cruz.
Basado en estos antecedentes, el diputado de Unidad Demócrata (UD) Víctor Gutiérrez dijo que sería terrible para Bolivia entregar en manos de Carlos de Mesa una década de estabilidad económica y social.
“Sería un gravísimo error que un timorato como (De) Mesa se haga cargo de la conducción de Bolivia, en ese caso creo que nuestro país se iría al despeñadero y eso tiene que tomar en cuenta la población al momento de emitir su voto”, afirmó.
En tanto, el candidato a la presidencia del Frente Para la Victoria (FPV), Israel Rodríguez, desafió al presidenciable de Comunidad Ciudadana (CC) a que someta su gestión a una auditoría.
“Él también incurrió en hechos de corrupción como las contrataciones directas para el Estado. Asimismo debe explicar por qué hizo quemar los informes de gastos reservados en su gestión. De eso que hable”, retó el postulante.



