Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: martes 20 de agosto de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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La información fue revelada por el viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, Alfredo Rada, quien —exhibiendo los comprobantes encontrados— denunció que estos sobresueldos alcanzaban al 25% de los salarios de los funcionarios jerárquicos, ya de por sí elevados en comparación con los salarios de los trabajadores.
Rada recordó el video conocido por toda la población en el que el expresidente De Mesa asegura que debía pedir limosna ante la comunidad internacional para poder pagar salarios. “Sabe señor, señora maestra, le estoy pagando una parte de su salario de la limosna internacional que recibo porque extiendo la mano” ante los organismos internacionales, sostuvo De Mesa en ese entonces.
Supuesta austeridad
Eran tiempos en los que los gobiernos neoliberales, incluido el de Carlos de Mesa, afirmaban que el país no tenía recursos para pagar aguinaldos a los trabajadores de los hospitales ni a los del magisterio e imponían programas de ajuste estructural a los asalariados bolivianos.
La documentación revelada demuestra que —contrariamente a lo que afirmaba públicamente— De Mesa y toda la cúpula de funcionarios que lo acompañaban se beneficiaban con un sobresueldo al que denominó ilegalmente “gastos de representación”, que en los hechos era un “plus” que ascendía al 25% del salario que esos altos funcionarios recibían.
De Mesa viabilizó los sobresueldos por medio del Decreto Supremo 27327. “Por la responsabilidad y exigencia de sus funciones, los siguientes servidores públicos tendrán derecho a gastos de representación: a) Presidente y Vicepresidente de la República y b) 25 por ciento de la remuneración básica para Ministros y Viceministros de Estado, Superintendentes, Contralor de la República, Presidente del Banco Central de Bolivia y Directores de la Aduana Nacional, del Servicio de Impuestos Nacionales y del Servicio Nacional de Caminos”, dice el decreto en su artículo 7.
El beneficio del “plus” fue instaurado al mismo tiempo que se aprobaba un paquete de “medidas de austeridad” aplicadas al resto de los trabajadores, incluidos los consultores y servidores públicos no jerárquicos.
Un ejército de beneficiarios
El decreto favorecía con sobresueldos a todos los ministros del gobierno de Carlos de Mesa, un total de 15 personas; además del Contralor General, los presidentes del Banco Central, de Aduanas, de Impuestos Nacionales y del Servicio de Caminos, y a decenas de viceministros. Y no solo eso, también beneficiaba a los superintendentes, 14 en total, cuyos niveles salariales insultaban a la pobreza de la mayoría de los bolivianos, pues superaban los 4.500 dólares americanos mensuales.
Se asignó mil dólares al mes
El decreto no especificaba el porcentaje del sobresueldo para el Presidente y Vicepresidente. Por ello, el Ministerio de la Presidencia aprobó la Resolución Ministerial 067/04, del 5 de mayo de 2004, en la que se asignaba un monto de mil dólares americanos adicionales al sueldo de Carlos de Mesa, para “cubrir los gastos inherentes a las labores que desempeñaba como Presidente de la República”.
Los montos presupuestados en 2004 para el pago de los “gastos de representación” ascienden a 16 millones de bolivianos. Igual suma fue presupuestada para 2005. En los dos años estos sobresueldos alcanzaron la suma de 32 millones de bolivianos, algo más de 4,5 millones de dólares. Estos fondos eran pagados no solo del Tesoro General de la Nación, sino también de créditos y donaciones otorgadas al Estado boliviano.
A pesar de que este manejo irregular y dispendioso de los recursos públicos está plenamente documentado con recibos y cheques cuya recepción está rubricada por el exmandatario, el ahora candidato de Comunidad Ciudadana publicó varios tuits y videos en los que critica un supuesto “despilfarro” de recursos por parte del actual Gobierno



