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Legisladores del MAS-IPSP anticiparon ayer el fracaso de la conspiración del denominado Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) y los comités cívicos de algunas regiones en contra de las elecciones generales del 20 de octubre.
El presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda (MAS-IPSP), señaló que el paro de 24 horas convocado para este 21 de agosto es promovido por “un grupo reducido” en su afán de desprestigiar al Tribunal Supremo Electoral (TSE), para que no se realicen los comicios del 20 de octubre.
“Varios diputados de la oposición me comentaron que el proyecto final de la oposición es que no haya elecciones el 20 de octubre, a eso apunta el paro médico (que empieza este lunes) y de los comités cívicos que buscan descabezar al Órgano Electoral para establecer un gobierno transitorio, una idea descabellada y antidemocrática”, alertó.
Borda pidió a la población estar atenta para evitar cualquier acto de violencia, “porque esa decisión no solo se está gestando internamente, sino de manera externa y con financiamiento”.
El Colegio Médico de Bolivia y la Comisión Nacional de Salud (Conasa) convocaron a un paro indefinido a partir de hoy en demanda de que los profesionales de salud pasen a la Ley General del Trabajo, respeto a la Ley 3131, condiciones para el Sistema Único de Salud (SUS), institucionalización de cargos, entre otros pedidos.
La ministra de Salud, Gabriela Montaño, advirtió que la medida busca atentar a la implementación del SUS y la atención de pacientes a pesar de haber firmado convenios con las gobernaciones de los nueve departamentos.
“Esperemos que el Colegio Médico de Bolivia en vez de boicotear el Sistema Único de Salud sea un factor de unidad y de trabajo conjunto para poder avanzar en el seguro gratuito”, expresó Montaño.
Mientras que para el 21 de agosto, los cívicos y el Conade convocaron a un paro de 24 horas para impedir que el presidente Evo Morales y el vicepresidente Álvaro García Linera vuelvan a postular. Además, piden la renuncia de los vocales del TSE.
Borda expresó su confianza en que estas acciones fracasarán “porque en Bolivia se vive una democracia plena que será defendida por las organizaciones sociales y la población”.
“La conspiración organizada de la derecha no va a prosperar porque el pueblo boliviano va a defender la democracia como lo hizo desde 2006, y se van a realizar las elecciones”, sostuvo.
El criterio fue secundado por la diputada del MAS-IPSP Sonia Brito. La legisladora dijo que estos pequeños grupos —cívico y el Conade— “están intentando sabotear las elecciones con un afán conspirativo que va a fracasar, porque la propia derecha decidió vencer al MAS-IPSP en las elecciones”.
“Son pequeños grupos que buscan esa movilización que no va a ser aceptada por la ciudadanía. Las grandes movilizaciones muestran que el pueblo tomó su opción por el MAS-IPSP que está creciendo en encuestas y en las calles, por lo que esas acciones conspirativas van a fracasar”, aseguró.
Uno de los promotores del paro del 21 de agosto es el presidente del Comité Cívico pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, quien a inicios de mes confirmó que tuvo relación con el bufete Mossack Fonseca, vinculado a la creación de empresas en paraísos fiscales.
“Firmé un contrato con Mossack Fonseca para llevar toda la documentación de aquel empresario que decida invertir en Panamá. Tengo tres empresas formadas (Medis Overseas Corp., Navi International Holding y Positive Real Estates) y son mías. Yo respondo por ellas, o sea que no hay ningún lavado de dinero ni nada, libre para toda investigación y sin ningún problema”, dijo el 1 de agosto, citó Erbol.
En declaraciones a la prensa la anterior semana, Camacho manifestó que se deben suspender las elecciones, denunció la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra.



