Cambio - Edición impresa
El candidato a la presidencia por Bolivia Dice No (21F), Óscar Ortiz, afirmó que el pueblo boliviano no merece a una persona como Carlos de Mesa, que en 2002 habría vendido su candidatura a la vicepresidencia por 1,2 millones de dólares y que hizo uso de los gastos reservados sin rendir cuentas.
“Si uno tiene un pasado inexplicable, obviamente no puede tener un presente que ofrezca una alternativa al pueblo boliviano”, dijo Ortiz a El Deber, para luego enfatizar: “Vender una candidatura, malgastar gastos reservados, no es propio de alguien que tenga la ejemplaridad que merece el pueblo boliviano”.
El exministro Mauricio Balcázar retó a De Mesa a que responda si es cierto o no que pidió 1,2 millones de dólares para acompañar a Gonzalo Sánchez de Lozada en las elecciones generales de 2002.
Antes que contestar, el exvicepresidente de Goni se declaró víctima de una “guerra sucia” y anticipó que no “ingresará a ese juego”.
Durante la entrevista, Ortiz también reveló que el personalismo autoritario de Carlos de Mesa impidió conformar la unidad de la oposición.
“En septiembre de 2018, el señor Ilya Fortún (exsecretario de Comunicaciones del MNR y columnista de Página Siete), asesor muy cercano al señor (De) Mesa, me pide una reunión para mostrarme unas encuestas que ellos habían hecho y la conclusión suya fue pedirnos que nos apartemos” porque “perjudicaríamos a (De) Mesa en los votos”, reveló.
A las gestiones también se sumó el exdirigente de Condepa, Ricardo Paz, quien le planteó “un esquema en el que (De) Mesa pretendía definir todo solo”.
“Por eso Ernesto Suárez, nuestro vicepresidente (del Movimiento Demócrata Social), en algún momento dijo que no veníamos para pasar de un caudillo autoritario a un caudillo ilustrado”, apuntó Ortiz.



