Medio: Opinión
Fecha de la publicación: miércoles 07 de agosto de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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07 agos 2019 | Ed. Imp.
Para nadie es desconocido que la ropa que vestimos los bolivianos es mayoritariamente importada o simplemente usada. Sin embargo, esta situación debe llamar la atención de quienes buscan ser los próximos gobernantes del país durante los cinco años que vienen (2020-2025)
El hecho que vistamos ropa importada, nueva o usada, muestra cómo en el país la industria textilera está debilitada y, lo que es peor, sus posibilidades de exportación están por los suelos
A los binomios presidenciales en carrera electoral debe preocuparles y ocuparles las alarmantes cifras que el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) reveló en un informe a finales de julio, el mismo que concluye indicando: "Bolivia pasó de ser un país exportador de prendas de vestir a ser un importador neto"
Dicha afirmación la sustenta señalando que "las compras superaron a las ventas desde 2011, cuando se registró el primer déficit comercial del sector, ensanchándose la brecha en los siguientes años".
Efectivamente, las cifras de exportación cayeron de 41 millones de dólares, de hace ocho años, a solo 2 millones en lo que va de este año. Mientras las importaciones, aunque disminuyeron de 2011 a 2019, siguen siendo altas respecto a las ventas. Según el IBCE, de enero a mayo de esta gestión, el país importó prendas de vestir por un valor de 17 millones de dólares
A todas luces, el saldo comercial es abismal y debe ser tomado en cuenta por las actuales autoridades y por las futuras que dirigirán el destino del país
El sector textilero nacional requiere de un plan. Aunque sus ventas en el exterior son bajas, con una política de apoyo podrían revertirse y elevar su producción y, por ende, generar mayor número de empleos
Según el IBCE, el país importa mayoritariamente de China (24 por ciento ), seguido de Brasil (19 por ciento ), Colombia (12 por ciento ), Vietnam (4 por ciento ), Bangladesh (4 por ciento ) y Ecuador (3 por ciento ), entre otros
En tanto que las exportaciones, por ejemplo en 2018, tuvieron como principales destinos a Venezuela, seguido por Dinamarca y Estados Unidos
Los postulantes a la silla presidencial deben tomar en cuenta estos datos y valorar el trabajo del sector textilero, que de un tiempo a esta parte se ha visto ciertamente descuidado y acorralado no solo por la competencia desleal de la ropa importada, sino también por la llegada de la prendería usada, que copa varios mercados del país
Los políticos deberían dar el ejemplo y vestir ropa que se confecciona en Bolivia. Aunque en algunos casos su precio no es muy accesible, comparado con las prendas que ingresan por la vía del contrabando, no podemos negar que la calidad es buena, así se puede citar a las tradicionales camisas Manhattan
Así como esas prendas, hay otras que bien podrían tener mayor aceptación y posibilidad de exportación, pero para ello es preciso contar con medidas claras de incentivo, las mismas que sean fiscalizadas y acompañadas por las autoridades del área económica
En 2007, el Gobierno erogó 10 millones de dólares para el programa de reconversión productiva con el objetivo de que vendedores de ropa usada accedan a recursos para cambiar de actividad. A 12 años de ese hecho, se desconocen los resultados de esa medida, razón por la que dirigentes del sector textil han pedido al Gobierno investigar el destino de esos millonarios recursos.



