A traves de el arzobispo de Santa Cruz, Sergio Gualberti, la Iglesia católica advirtió de "regímenes" que disfrazan de democracia el autoritarismo y el caudillismo, que anulan la separación de poderes y concentran toda la autoridad en el dirigente electo, que pretende legitimarse solamente sobre el único criterio de los resultados electorales a él favorables.
Gualberti, en la homilía por el 6 de agosto afirmó que es preciso impulsar un proyecto de "renovación democrática" sobre la igualdad social y política, la libertad y la justicia, que busque "recuperar la dignidad de la persona".
"Este aniversario se da en el contexto electoral en las que todos los ciudadanos estamos llamados a ejercer nuestro derecho y elegir a las autoridades llamadas a servir al país", dijo.



