Pilar Lizárraga
Voto por la libertad, por la dignidad y por la posibilidad de construir Alternativas desde nuestra cotidianidad. MI VOTO ES EVO PUEBLO!!
No soy autoridad electa, nunca tuve la oportunidad de serlo, no soy servidora pública, pero soy militante del proceso de construcción de esos otros mundos posibles.
Me encontré con el compañero Evo, como le decimos quienes militamos en el Sur, en alguna escuadra olvidada, pero consecuente, que anda con los de a pie, después de 13 años, en situaciones inesperadas, pero que tatúan el alma, ya que no tenías pensado este momento de encuentro.
Lo conocí cuando ambos éramos más jóvenes, en una reunión en el trópico (de Cochabamba), yo iba como parte del equipo de Marcial Fabricano y él como líder sindical, recuerdo que ese día fue algo extraño (material para otro relato). Ese fue mi primer encuentro y entre medio hubo algunos más, como el de 2005, en una mesa de trabajo con la FSUCCT (Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija), cuando se definía la gramática de la articulación política con el movimiento campesino de Tarija... y ahora pude ver que ese hombre que conocí hace más de 30 años sigue manteniendo su carisma, su fuerza en la palabra, firmeza y es alguien que da confianza en lo que se tiene que caminar.
Muchos me preguntan por qué milito en el proceso y por qué votaría por Evo-Álvaro si no soy servidora pública, autoridad electa y no me beneficio de la burocracia estatal.
Pero mi voto no puedes entenderlo sin situar en lo que fuimos y somos, sin traer la memoria de nuestra revolución y sin ver aquello que se transformó, lo que está pendiente y en aquello que aún no se hace visible y que será fruto de nuestra acción. Sin entender las tensiones y contradicciones y esos niveles de conflictividad y tensión que implica seguir transformando.
Mi voto es por seguir dignificando la vida, por restituir dignidades, por la libertad de nosotras las mujeres y los hombres y los diversos. Porque no quiero una Argentina de Macri, un Brasil de Bolsonaro, sino una Bolivia de todas y todos nosotros construyendo en la diferencia y avanzando en libertad y el ejercicio pleno de los derechos de todas y todos, mujeres, jóvenes, pueblos y naciones indígenas.
Voto por la confianza que tengo en nuestro líder y por el compromiso que veo con nuestra utopía.
Mi voto es porque sigamos agrietando al capitalismo y porque los pueblos y naciones indígenas restituyan sus territorios y formas de vida, y porque nuestras autoridades construyan alternativas para avanzar en este horizonte histórico.
Mi voto es porque como mujeres sigamos construyendo desde lo cotidiano nuestra emancipación, la libertad de nuestros cuerpos, la libertad de nuestra decisión.
Mi voto es para que esta sociedad de desigualdades se constituya en una sociedad de iguales y complementarios y porque yo, mi hija, mis nietas y nietos tengamos la posibilidad de ser libres, autónomas, voto por mi autodeterminación y la del colectivo de mujeres y de los pueblos.
Mi voto es para que podamos construir una pedagogía de no maltratar y no de cómo cuidarnos y sigamos aprendiendo intergeneracionalmente para situar este pensamiento.
Voto porque las brechas que persisten entre nosotras y ustedes, los hombres, sean parte de una memoria y no de un presente.
Voto para que se pueda seguir con la creatividad que nos permita agrietar al capitalismo, y dar paso al horizonte de lo comunitario.
Mi voto es informado, crítico y consecuente con la construcción de esos otros mundos posibles, que solo pueden ser entendidos desde una otra epistemología y ontología y de vivir en lo cotidiano, aquí en el sur, el acoso, la violencia política y mediática.
Mi voto es Evo, mi voto es Álvaro, y es por esa utopía de la libertad!!



