Medio: ANF
Fecha de la publicación: jueves 01 de agosto de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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La Paz, 1 de agosto (ANF).- Cinco intelectuales y académicos coincidieron que el escenario post electoral a las elecciones generales de octubre, sin importar quien gane las mismas, atravesará una transición compleja. Por ello, dijeron que el desafío es tomar en cuenta los problemas de fondo y concebir los próximos cinco años como tiempo para reorganizar el poder.
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El conversatorio “El escenario electoral y los desafíos permanentes del país”, organizado por ANF, abordó el escenario electoral actual, principalmente, el postelectoral, el cual será distinto al de las anteriores gestiones, según los panelistas.
Intelectuales y académicos durante el conversatorio. Foto: ANF.La Paz, 1 de agosto (ANF).- Cinco intelectuales y académicos coincidieron que el escenario post electoral a las elecciones generales de octubre, sin importar quien gane las mismas, atravesará una transición compleja. Por ello, dijeron que el desafío es tomar en cuenta los problemas de fondo y concebir los próximos cinco años como tiempo para reorganizar el poder.
Así reflexionaron en el conversatorio “El escenario electoral y los desafíos permanentes del país”, organizado hace unas semanas por la Agencia de Noticias Fides (ANF). El mismo abordó el escenario electoral actual y principalmente el escenario postelectoral, el cual, coincidieron los panelistas, será distinto al de las anteriores gestiones.
En el debate se analizó que el gobierno del presidente Evo Morales tuvo una suerte de estabilidad gracias a los pactos con las organizaciones sociales, como de los campesinos, la Central Obrera Boliviana (COB) y en los últimos años el sector empresarial.
Dicha alianza le permitió al MAS conducir el país sin la participación de otra fuerza política opositora, que realmente le haya hecho un contrapeso y que gracias a ello ha logrado concentrar el poder cooptando los otros poderes constitucionales.
Sin embargo, dijeron que la fuerza del Gobierno del MAS, que va por su cuarta gestión, ya no es la misma pero tampoco la de la oposición, por lo que tras las elecciones de octubre próximo cambiará la situación.
Para el historiador Pedro Portugal, el partido político que resulte ganador, sea cual fuere, tendrá que realizar alianzas con otras fuerzas políticas, retornando a la época de la democracia pactada.
“Gane quien gane se va a regresar a esto que todos abominaban que es la democracia pactada. Un solo partido no va a poder manejar y va a tener que articular con los otros. Nadie piensa ganar o redituarse en el poder y empezar una serie de trasformaciones grandes”, explicó.
En la misma línea el sociólogo Omar Guzmán consideró que gracias a las restricciones que impuso el MAS es posible que en los comicios pierda, pero que generará una presión, por lo que el escenario no estará marcado por un solo partido, como hasta ahora.
“Dadas las tendencias a corto plazo, es muy probable que se potencien las perspectivas democráticas y que asistamos a una derrota del MAS, y aquí entra en juego los cálculos altoperuanos, minorías estratégicas, estrategia para molestar al próximo gobierno que suba, esto es lamentablemente algo heredado. Lo que quedará claro es que no vamos a tener un escenario monopolizado por un partido”, dijo Guzmán.
Temas de fondo
Los analistas explicaron que los problemas que atravesará el país, tras las elecciones, serán mucho más grandes de lo que a corto plazo se ve. En ese tiempo resurgirán temas no resueltos en la historia boliviana, como el debate de Estado Nación, que estuvo tan vigente en anteriores décadas.
“El tema del Estado, la Nación que son problemas irresueltos. Van a volver, entonces estos temas que han desestabilizado, problemas de autonomías del que ahora no se habla, va a emerger porque es profundo. Este otro problema que casi causa la desestabilización del MAS que se salvó por el cabildo es el tema de la capitalidad, que en el fondo tiene que ver con el problema de la unidad nacional”, citó Portugal.
Resaltó que le llama la atención que ningún candidato vea estos problemas y por ende no hay una propuesta al respecto.
“Todos se han subsumido en la administración de lo concreto, en quién se apropia del aparato del Estado y cómo reparte sus beneplácitos. Hay una gran ausencia en cuanto a discursos, lo que explicaría la situación en la que estamos. Si no hay propuesta de cambio, la gente va a ir simplemente a aquello que pueda darle economía y estabilidad, que puede ser el gobierno actual”, aseguró.
Para Guzmán, el MAS no consiguió la unidad del país y ese fracaso debería llamar la atención al igual que los anteriores intentos.
“En Bolivia desde todos los horizontes sociales y discursos se han ensayado proyectos nacionales y todos han fracasado. Este es un tema que debe preocuparnos, entonces creo que esta es la perspectiva general que debe llamarnos la atención”, dijo el sociólogo.
La democracia en juego
La socióloga y docente universitaria, Gabriela Canedo, planteó que las acciones del Gobierno de Morales, a partir de la injerencia de poderes, ha debilitado la democracia y sus instituciones, por lo que el desafío tras las elecciones es precisamente la vida democrática del país.
“Tenemos unas elecciones pero que hay un problema más medular que no se va a resolver en las elecciones y que es un poco la recuperación de la democracia. Podemos ir a elecciones y está en entredicho la democracia. Si gana las elecciones Evo, no se va a quedar tan tranquilo, la gente no lo va a permitir y si pierde no se va a ir por las buenas”, dijo Canedo.
En la misma línea, para el director de la Fundación Observatorio de Defensa de Derechos Humanos y Justicia, Rubén Cuellar, la institucionalidad en el país es uno de los desafíos que se debe analizar y que con las elecciones Bolivia se está jugando el futuro de la democracia.
“Hoy por hoy está en juego no tanto la posibilidad de uno u otro candidato. Lo que nos estamos jugando es el futuro mismo de la democracia. Decíamos que el 21F ha tenido mucha relevancia, y claro, qué oportunidad tenemos la ciudadanía con un sistema de partidos diezmado en la representación. Una crisis de intermediación política que se arrastra desde él y que no se acaba hoy. Y un partido en función de gobierno que controla los principales medios de comunicación, televisión estatal, propaganda permanente”, resaltó.
Transición
En el análisis, los panelistas coincidieron que tras el panorama antes descrito la transición a una nueva gestión de Gobierno será tensa. Canedo explicó que después de los comicios vendrá un periodo de inestabilidad, como consecuencia de todo lo que se ha ido acumulando en los últimos 13 años.
“Lo que nos espera más allá de las elecciones es la recuperación de la democracia, y nos espera un periodo fuerte de inestabilidad. La corrupción y el narcotráfico va aunado a que no se quieren ir del poder porque saben todos los juicios que les caerían”, resaltó.
En ese marco, el abogado y columnista Gonzalo Mendieta resaltó que debido a la idea que el MAS impuso en el imaginario de que es el gobierno que garantiza la estabilidad, en la próxima gestión se vivirá una desorganización.
“La proyección de futuro es tremendamente limitada. En el MAS que se refugió en la estabilidad de no haremos experimentos porque yo manejo más o menos bien, ustedes saben lo que es el país en desorden, ese es su mensaje central, un mensaje de seguridad, pero también la oposición veo que reduciéndolo a la libertad política es difícil atraer a otros actores para los cuales la libertad política es algo secundario. Mi impresión es que no hay condiciones para una transición pacífica y probablemente no solo por virtudes del gobierno sino por defectos opositores. Pero ese problema va subsistir. Unos pueden imaginarse en esa clasificación cuál va a ser el final del MAS y es un problema que va a subsistir”, dijo.
Explicó que actualmente hay una imposibilidad boliviana de ver cómo se configura el poder, pero que será la oportunidad para repensar la reorganización del mismo.
“Yo creo que estos cinco años vamos a tener una desorganización del poder. Porque las transiciones son eso, la incapacidad de alguien de reinar con consenso. Estamos asistiendo a ese fin de ciclo y capaz eso nos llame a pensar cómo reorganizamos el poder”, explicó.

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