
Gonzalo Pérez Bejar - Edición impresa
El candidato a la presidencia por Unidad Cívica Solidaridad (UCS), Víctor Hugo Cárdenas, dijo ayer que de ganar las elecciones de octubre aplicará un modelo de economía mixta en Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB).
“Lo que nosotros proponemos es la economía mixta en sectores importantes como el gas, ahí vamos a unir esfuerzos y capitales estatales con inversionistas extranjeros”, declaró el candidato que fue vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997), al igual que Carlos de Mesa (2002-2003).
Cárdenas fundamentó que en la actualidad la principal empresa del Estado —YPFB— no tiene la capacidad de hacer exploración, perforación y explotación del gas, y que por ello se requieren altas inversiones que las empresas internacionales poseen.
“Vamos a asociarnos en condiciones ventajosas para los inversores y para Bolivia como empresas mixtas, no es capitalización, es inversión extranjera sumada a la nacional, que es escasa, pero existe”, sostuvo.
En su criterio, no se aplicará la inversión extranjera como se hizo durante el período de la capitalización-privatización (1985-2005) porque las condiciones en las que se hagan negocios serán con el respeto a la soberanía nacional.
“Se va a respetar la soberanía nacional donde ganemos todos. Las inversiones extranjeras no vienen a perder dinero, tienen que ganar, ganar racionalmente, también los bolivianos. La economía mixta que estamos planteando será con el respeto absoluto de la propiedad privada”, insistió.
CAPITALIZACIÓN
Cárdenas fue vicepresidente de Gonzalo Sánchez de Lozada en su primera gestión (1993-1997); en ese período, de acuerdo con el informe de la Comisión Especial Mixta de Investigación de la Privatización y Capitalización, se enajenaron 42 empresas estatales.
El ahora candidato de UCS, en su condición de presidente interino de la República de Bolivia, instruyó la capitalización del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB) el 23 de noviembre de 1995. Por Decreto Supremo 24166 se transfirió directa e irregularmente a la VASP un paquete accionario extraordinario de la compañía nacional.
La empresa brasileña prometió invertir $us 47 millones, pero al final solo utilizó 61 certificados MCO (Misellaneus Charges Order) que, de acuerdo con el Código de Comercio, no eran documentos mercantiles válidos.
El costo total de las consultorías contratadas para la capitalización del LAB ascendió a 890 mil dólares.
Si bien para la Comisión Especial Mixta de Investigación de la Privatización y Capitalización este proceso de entrega significó despojar del patrimonio nacional a los bolivianos, en opinión de Cárdenas estas medidas alentadas por el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) fueron positivas.
“Fue una virtud porque Bolivia lo que es hoy lo debe a ese nuestro gobierno; por ejemplo, en la actualidad gracias a esa gestión Bolivia tiene ingresos por la venta del gas a la Argentina y Brasil”, dijo el exvicepresidente.
Sostuvo que con la capitalización de YPFB llegó la inversión extranjera y que los principales pozos que hoy están generando los ingresos al Estado son producto del proceso económico que se llevó adelante en esa época.
En su primer gobierno, Sánchez de Lozada, acompañado de su vicepresidente Víctor Hugo Cárdenas, impulsó la capitalización-privatización de 42 empresas públicas, entre ellas cinco estratégicas: YPFB, ENFE, Entel, ENDE y LAB.
Solo por la entrega de estas cinco empresas, el perjuicio económico para el Estado superó los 9.000 millones de dólares (más de 21.000 millones de dólares al cambio actual), de acuerdo con el informe de la Comisión Especial Mixta de Investigación de la Privatización y Capitalización.
Por ejemplo, el perjuicio total por la capitalización de YPFB y la entrega de reservas hidrocarburíferas emergente de dicho proceso alcanzó a $us 8.448,35 millones, equivalente a $us 18.539,06 millones actuales.
En el caso de Entel llegó a $us 484,15 millones (equivalentes a $us 1.062,42 millones actuales), en ENDE fue de $us 26.059.678,00 (equivalentes a $us 57.185.357,00 actuales), en ENFE $us 86,64 millones ($us 190,12 millones actuales) y en el caso de LAB fue $us 54.551.491 ($us 119.707.792 actuales).



