En un Estado de derecho constitucional cada órgano, sea Legislativo, Ejecutivo o Judicial, tiene una función específica que cumplir, al igual que el cuerpo humano, en el que la boca sólo recibe alimentos y el cerebro piensa. De igual forma el Gobierno y/o el Presidente tienen a su cargo 21 ministerios bajo su mandato y su único trabajo está en controlar atender a cada uno de ellos.
De la misma manera, cada municipio tiene funciones específicas y propias, en las cuales debe trabajar y a las que debe abocarse; consecuentemente, no corresponde al Presidente visitar las alcaldías para programar su desarrollo, cuando debe atender a sus 21 ministerios.
La semana pasada, el municipio de Cochabamba ha aceptado esta visita presidencial y con esto está demostrando que su desarrollo urbano está mal, ya sea que tenga que ver con las basura, las áreas verdes, etcétera, lo que demuestra también una falta de conocimiento de su autonomía y sus derechos.



