Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: martes 25 de junio de 2019
Categoría: Órganos del poder público
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Según el documento al que tuvo acceso Cambio, a las 07.00 del 15 de enero de 2019, personal de la empresa Tersa, que administra el relleno, detectó “asentamientos y fisuras” en la macrocelda 4, la que 10 horas y 45 minutos después colapsó de manera súbita.
A esa hora, es decir a las 07.00, los obreros de Tersa dieron parte al Sistema de Regulación Municipal (Siremu) y a la gerencia de su empresa.
Este documento aclara que el deslizamiento del 15 de enero no fue producto de una “explosión de dinamita”, como señaló el alcalde Luis Revilla, quien acusó de ese extremo al alcalde de Achocalla, Dámaso Ninaja.
“En fecha 15 de enero de 2019, a horas 07.00 de la mañana, personal de inspección de campo de la empresa verificó unos asentamientos y presencia de fisuras en la parte superior de la macrocelda de emergencia 4”, indica el documento.
Añade: “El incidente fue notificado al Jefe del Relleno Sanitario, quien a su vez notifica a la supervisión (Siremu) y a la Gerencia de la Empresa”.
Pero este informe no solo revela que el proceso de “asentamiento” y “ruptura” de la macrocelda 4 se produjo más de 10 horas antes del desmoronamiento, sino que se tomaron acciones de emergencia que finalmente no evitaron el colapso.
“Posteriormente se realiza una inspección conjunta para proceder a una evaluación preliminar del suceso”, continúa el texto.
Otro informe de la Secretaría Departamental de la Madre Tierra señaló que en Alpacoma se observaron cuatro macroceldas con rajaduras, una de las cuales se desmoronó y dejó esparcidos en la pendiente 200 mil toneladas de basura en descomposición.
La presentación de Tersa también detalla que el destrozo de la macrocelda 4 fue gradual, hasta un punto en el que reventó de golpe.
“Posteriormente se percibió una mayor apertura de las grietas, hasta que a las 17.35 ocurrió el colapso súbito de la macrocelda 4, lo cual desencadenó el deslizamiento”, apunta. Además, consultada sobre si el evento ocurrido en Alpacoma puede relacionarse con la explosión de un cachorro de dinamita, la viceministra de Medio Ambiente, Cinthya Silva, negó esta posibilidad, pues dijo que el deslizamiento se configuró como “un río de basura”.
Explicó que este siguió la dirección de la pendiente y se desarrolló con “un proceso rotacional” que es propio de una mazamorra.
“De acuerdo con la disposición de los residuos posterior al deslizamiento, claramente se evidencia que el mismo fue producido por el desplazamiento de una masa, en comportamiento de mazamorra, y no así de un explosivo, toda vez que no se evidenciaron residuos dispersos en todas direcciones”, indicó.
El director del Siremu, Rubén Ledezma, declaró hace una semana a Cambio que una explosión habría provocado uno o varios incendios en ese vertedero, situación que no fue reportada.
Grupo de comunarios anuncia bloqueo a Alpacoma
Un grupo de comunarios del Distrito 6 de Alpacoma se declaró ayer en estado de emergencia y anunciaron que no permitirán el funcionamiento del nuevo relleno sanitario transitorio en Sak’a Churu.
Alejandro Ticona, representante de este conglomerado, anunció que bloquearán el ingreso al botadero de Alpacoma cuando culmine el plazo de 25 días que otorgó la Gobernación de La Paz. Hace dos semanas, otro grupo de campesinos del mismo sector recibió con agrado el anuncio del alcalde Luis Revilla, en sentido de que el vertedero transitorio funcionaría en Sak’a Churu. Este sector estuvo encabezado por Alejandro Poma.
“Toda la comunidad seguirá sufriendo los efectos de la basura por causa de unos cuantos exdirigentes que negociaron con la Alcaldía de La Paz la venta de terrenos que son de otras personas. Nosotros vivimos en ese sector hace tiempo y no estamos de acuerdo porque los olores nos afectan, nos enferman”, señaló ayer Ticona.
La Alcaldía dijo que adquirió 18 hectáreas en Sak’a Churu para instalar un nuevo relleno sanitario.
Sin embargo, esos terrenos tienen conflictos por el derecho propietario, ya que aparecieron otros dueños que reclaman los predios e incluso acusan a la comuna paceña de avasallamiento.



