Medio: La Patria
Fecha de la publicación: domingo 24 de marzo de 2019
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Esa situación ha sido criticada y rechazada por las plataformas y partidos políticos de la oposición, considerando que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) actúa en abierta sumisión al poder Ejecutivo, adecuando fechas en función al interés del partido oficialista.
Como fuese el asunto, lo evidente es que, si bien para muchos el cambio de fecha no tiene mayor importancia pues se trata sólo de una semana de variación, para los opositores implica favorecer al partido gobernante, que no quiere perder votos si los comicios se produjeran en la fecha originalmente prevista, que "sin querer queriendo", coincide con elecciones que se producirán en Argentina y Uruguay.
El partido de gobierno desea "rescatar" el voto de ciudadanos bolivianos en el exterior confiado en un alto porcentaje a su favor, situación que genera la crítica opositora ante una situación de coincidencia externa que no debía alterar para nada lo que rige en nuestro país. En menos de un mes se emitirá la convocatoria para las elecciones generales en un trabajo de coordinación con todos los tribunales electorales departamentales, que por supuesto se someterán también a la decisión ya aprobada por el TSE.
Pero no es todo, porque en realidad lo que preocupa a los sectores políticos de la oposición, es la falta de criterios entre los "líderes" de corrientes políticas interesadas en la carrera electoral y que lamentablemente no encuentran el mecanismo correcto para la conformación de un frente amplio en el que converjan todas las fuerzas, despojándose de intereses presidenciales, pero sin perder hegemonía para copar la mayoría parlamentaria futura y si fueran ganadores, estructurar un poderoso aparato de gobierno en el que se incluyan los dirigentes de las fuerzas participantes en lo que entonces pasaría a denominarse "frente único".
Los jefes de plataformas y partidos interesados en gobernar en una gestión renovada, no han hecho mucho por aliarse prácticamente, los intentos no han pasado de algunas insinuaciones, que ni siquiera responden al criterio de las bases partidarias que "claman" por la conformación de un frente único, como alternativa posible para producir un cambio de gobierno por la vía democrática.
No hay atisbos entre los líderes de un renunciamiento al interés "presidencialista", si bien las bases son más abiertas a deponer condiciones que obstruyan una opción de unidad, los dirigentes de las "tiendas" políticas, no ceden posiciones en el manejo de su mercadería política y proselitista.
Lo evidente es que se producirán cambios en el calendario al haberse adelantado la fecha de elecciones, hay que tomar en cuenta que la convocatoria debe emitirse al menos 150 días antes, lo que implica tomar el 20 de mayo para cumplir ese requisito, además de que la Ley de Organizaciones Políticas (LOP), establece como plazo para la conformación de alianzas, hasta 60 días antes de la emisión de la convocatoria, eso significa que la conformación de alianzas, la posibilidad de conformar un frente único, está en el límite de tiempo y si no se lo aprovecha con seriedad y oportunidad, no habrá posibilidad de aunar esfuerzos en función de las inquietudes populares.



