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Medio: La Estrella del Oriente
Fecha de la publicación: viernes 08 de marzo de 2019
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El 22 de octubre de 2015, la EGPP emitió el certificado de que el presidente es “aimara hablante” y el 19 de noviembre siguiente obtuvo el de “quechua hablante”.
Por su parte, el vicepresidente Álvaro García Linera presentó un certificado, de la misma entidad, que establece que aprobó el curso de “aimara básico” con la nota mínima (70 sobre 100). El certificado señala que cumplió las 140 horas requeridas mediante una “modalidad virtual” entre el 12 de julio y el 22 de septiembre de 2016.
Existe un debate en el país sobre si los dos primeros mandatarios hablan una lengua nativa, como ordena la Constitución. Consultado el ministro de Comunicación, Manuel Canelas, sobre el tema, prefirió no emitir comentarios.
El diputado opositor Rafael Quispe y el candidato presidencial Víctor Hugo Cárdenas han denunciado que Morales no habla una lengua nativa y que cuando ha dicho algunas palabras en aimara lo ha hecho con mala pronunciación y entonación.
Por el contrario, algunos diputados opositores han expresado que el Presidente es “trilingüe”.
En días pasados circuló un video por redes sociales en el que se ve a una mujer hablarle en quechua al presidente Morales y éste apenas alcanza a decir, en español, “felicidades, mucha suerte”, como única respuesta.
Algo similar le ocurrió a García Linera cuando, en diciembre pasado, al recibir a periodistas en una rueda de prensa, no pudo decir un saludo en aimara. “Revise mis documentos” presentados al TSE, alcanzó a balbucear.
Conocer lenguas nativas es un requisito que los dirigentes de partidos políticos cumplen escasamente, pero muchos de ellos han podido presentar certificados que establecen que hablan alguna lengua.



