Medio: La Estrella del Oriente
Fecha de la publicación: miércoles 21 de noviembre de 2018
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Los políticos se mantuvieron cautos, prudentes y hasta débiles para decir o hacer algo y surgió, luego de muchas demandas de la población, el Lic. Carlos Mesa G. que, en alianza con el partido FRI iría a las elecciones y buscaría la presidencia, convirtiéndose así en un rival potencial de la posible candidatura oficial.
Los políticos, ante el anuncio del señor Mesa, prácticamente "despertaron" de su largo letargo y, declaraciones van y vienen, mostraron facetas diferentes porque cada uno, a su modo y en su circunstancia, ha mostrado suficiencia y hasta petulancia, grave error este último que, hasta ahora, fue permanente demostración del régimen gobernante. Cada uno de los componentes opositores, con inclusión de los que recién trataron de ser partido y realizan trámites ante el sistema electoral, mostraron que estaban muy lejos de lo que es unidad, de tratar de formar un solo frente, de mostrar que, al fin, lo que importaba es el país y su futuro que podía expresarse a partir de las elecciones de 2019.
La población esperaba otra conducta de las "fuerzas" político-partidistas; que muestren espíritus de desprendimiento y renunciamiento en pro del país; que, en base a experiencias sufridas en el pasado, muestren haber adquirido conciencia de país y demostrarlo, con altura y vocación de servicio, que estarían dispuestos a conformar una unidad indestructible, homogénea, duradera y alejada de ambiciones; pero, la egolatría, el creer que cada uno, si bien cree en Dios, al conseguir culminación de sus intereses y ambiciones, se convertiría en "un dios" y no sólo en caudillo de su partido o grupo. Cada uno pudo mostrar condiciones para ser líder, pero todo mostró que esa virtud sólo podía enunciarse y no cumplirse.
Hoy, a menos de quince días para mostrar "binomios posibles para las primarias", hay grupos diferentes, muy lejanos de la unidad, contrarios a saber de los que piensan igual que ellos; cada cual cree ser el "elegido" o el líder con capacidad suficiente para contar con mayoría de electores; la población esperaba renunciamientos y unidad, posiciones dignas y constructivas que, además, conductas que sean muestras de que se podía luchar lejos de ambiciones coronadas por la soberbia; sensible que, tal vez por ser viejos políticos, siguen en sus yerros de siempre aunque, en su fuero interno estén convencidos de que el pueblo igual los apoyará y elegirá. La verdad es que el pueblo esperaba conductas dignas y constructivas, ajenas a egoísmos, intereses y conveniencias. No obstante, existe aún la esperanza de que, los resultados de las primarias, den un ganador que sea apoyado por todos y, solo así, se pueda formar un solo frente capaz de enfrentar al candidato oficial para intervenir en el proceso de octubre de 2019.