Medio: Opinión
Fecha de la publicación: miércoles 17 de septiembre de 2025
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Tuto, candidato a presidente, registra un alcance acumulado de hasta 258.407 interacciones en sus publicaciones, respaldado por una inversión publicitaria en Meta que supera 1.1 millones de bolivianos. Paz, por su parte, suma 78 mil seguidores en su página oficial y no ha erogado inversión alguna, de acuerdo con lo citado por Urgente.bo.
“JP” Velasco, por su lado, que ingresó recientemente a Meta, alcanza apenas 163.721 interacciones y su gasto publicitario llegó a los 47.400 bolivianos. El excapitán Lara representa un caso curioso: registra 57.811 interacciones y apenas ha invertido 86 bolivianos. Vale decir que el expolicía arrasa en Tiktok con sus trasmisiones en vivo, según un estudio realizado por Tonny López, especialista en redes sociales.
El análisis de datos efectuado por Coolosa Comunicaciones revela disparidades muy notorias de los candidatos en el alcance orgánico de seguidores, afinidad, alcance y aceptación en Facebook, Twitter, Instagram y TikTok.
El gasto en publicidad en plataformas de Meta y Tiktok son factores clave para captar votantes en un escenario polarizado, pero no así la llegada de aceptación política. Twitter se quedó ausente de tráfico y en Instagram se ven poco activos, según los datos recopilados entre junio y septiembre de 2025, período en el cual los candidatos suman seguidores, en promedio de 2.000 a 5.000 por día.
Tuto, de 65 años, es el más antiguo en las redes sociales. Rodrigo Paz, de 58, domina regularmente el ecosistema digital. Utiliza su cuenta anterior de Facebook, en la que figura su cargo actual de senador de Tarija. Es un regular activo en otras redes sociales.
La brecha digital refleja no solo diferencias presupuestarias, sino también estrategias divergentes: Quiroga y Paz apuestan por una campaña digital masiva, mientras que sus candidatos a la Vicepresidencia priorizan otros canales. Expertos sugieren que este desequilibrio podría influir en votantes urbanos y jóvenes, clave en una elección ajustada.
La segunda vuelta en nuestro país no solo se disputa en actos públicos, sino en la pantalla de los celulares. Quiroga y Paz llevan la delantera en la guerra digital. El electorado decidirá si el alcance en redes se traduce en votos.



