Medio: Opinión
Fecha de la publicación: lunes 20 de octubre de 2025
Categoría: Representación Política
Subcategoría: Renuncias y cambios de autoridades electas
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Paz y Lara se preparan para tomar el poder el 8 de noviembre próximo, luego de concentrar el 54.61% de los votos frente al 45.39% de Jorge Tuto Quiroga y Juan Pablo Velasco, de la Alianza Libre, conforme a los datos brindados por el Sistema de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre) al 97.86% de las actas computadas. Ello, al calor de una postura de Tuto alejada de alentar las teorías ya emergentes de presuntas irregularidades en el proceso, pues reconoció la derrota, se comunicó por teléfono con el ya presidente electo de los bolivianos y lo felicitó.
Si de un lado, del de los ganadores, todo fue fiesta, caravana y algarabía, del otro, del de Libre, la fotografía estuvo, en primera instancia, marcada por el silencio y el hermetismo, para después dar paso a una conferencia de prensa que dejó al desnudo los rostros poco felices de quienes aspiraban a la victoria en las urnas.
Quiroga pasó de liderar encuestas privadas, en la antesala de la segunda vuelta de las Elecciones Generales 2025, a aparecer cabizbajo, anoche, ante sus militantes de Libre, en una concentración desde la sede de Gobierno. Se hizo esperar, pero allí se mantuvo, erguido, secundado por su compañero de fórmula.
Celebró el carácter inédito del balotaje y, casi de inmediato, descomprimió las tensiones en torno a un supuesto “fraude”.
“Hemos hecho una propuesta clara para solucionar la crisis económica. El PDC tenía otras. La gente ha escogido. Tenemos denuncias de un acta u otra (observadas), pero Bolivia no está para que causemos más dificultades. A ese sufrimiento económico, agregarle dificultades políticas, no cabe (…). Respetamos los resultados del Sirepre en la primera vuelta y los respetaremos en la segunda vuelta. He llamado a Rodrigo Paz y le deseé felicitaciones. Sí, sí. Entiendo el dolor que nos embarga. Créanme que si tuviésemos una evidencia sistémica (de irregularidades), la pondríamos sobre la mesa”, articuló Tuto, sin olvidar resaltar que esperará el conteo final y oficial de los votos.
Quiroga, por otro lado, no vaticinó un futuro prometedor para Bolivia. Confesó que su alma está “partida”. “Mi alma está partida, no por algo personal, sino por las dificultades económicas que está atravesando Bolivia, a las que les hemos dado una propuesta. Para nosotros, las dificultades se van a exacerbar (…)”.
Velasco, a su turno, admitió su tristeza. Describió el momento como “duro”, porque el “resultado no refleja lo que millones de bolivianos querían”.
“Si algo aprendí de Tuto es a respetar y pelear por la democracia que tanto necesita nuestro país. Quiero agradecerle a Tuto, de corazón, por haberme invitado a formar parte de este proyecto. He dejado mucho por estar acá, me expuse a cosas que nunca pensé que me iba a exponer. He sufrido ataques. Expuse a familia, pero, ¿les digo una cosa?, no me arrepiento ni un minuto por estar acá. Sé que esto no termina, sé que esto sigue”.
Aprovechó para felicitar, también, a Paz y al excapitán Lara por la contundente victoria en las urnas, subrayando que Libre acompañará desde el Parlamento los proyectos que sean fructíferos para el país.
PAZ Y LARA PROPONEN RECONCILIACIÓN
Rodrigo Paz y Edmand Lara, presidente y vicepresidente electos, si bien celebraron de forma paralela debido a las distancias -el primero estuvo en La Paz, y el segundo, en Santa Cruz-, coincidieron en proponer puentes de diálogo y reconciliación a los que fueron sus rivales y que no comparten colores políticos.
El primero en hacerlo fue Lara, que, desde la puerta de su casa, en la ciudad cruceña, dirigió un mensaje con la palabra Dios como eje. Habló minutos después de las 20:00. “Agradecido con el pueblo boliviano. Dios es grande, nunca dudamos de nuestra fe, nunca dejamos de creer en Dios y siempre apostamos por un cambio. Hoy nos da la oportunidad de gobernar Bolivia para todos. Llamo a la unidad, a la reconciliación de los bolivianos. Es tiempo de reconciliarnos. Todos somos bolivianos. Se acabaron los colores políticos”.
Paz también apeló a Dios, aunque sumó a “la patria y la familia”. “Agradecer a nuestro Dios (…) porque es un Dios bendito que también da audacia para tomar decisiones que conllevan a la patria, que conllevan a momentos como estos. Dios, la familia y la patria son la base de una visión que tenemos con respecto a nuestro compromiso con toda Bolivia”,
El presidente electo recordó que se comprometió, en la primera y la segunda vuelta, a colaborar con su rival, en caso de que perdiera. Ahora, ya con la asunción a la vuelta de la esquina, extendió su mano para gobernar. “Hoy, desde la victoria, extendemos la mano para gobernar. La ideología no da de comer”.
Desde el lado del gobierno saliente, aún presidido por Luis Arce, la promesa de transición ordenada está en pie. El 8 de noviembre, Paz y Lara asumirán el mando y les pondrán fin a casi dos décadas de poderío socialista, encarnado en la figura del Movimiento Al Socialismo (MAS).



