Medio: La Razón
Fecha de la publicación: lunes 13 de octubre de 2025
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Durante el debate presidencial, los candidatos Rodrigo Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), y Jorge Tuto Quiroga, de la alianza Libre, presentaron sus propuestas y contrastaron dos modelos económicos para enfrentar la crisis económica del país.
Ambos candidatos coincidieron en la necesidad de recuperar la confianza, frenar la inflación y eliminar las filas por combustibles.
De acuerdo con Paz, su propuesta apuesta por la autonomía financiera interna, mientras que Quiroga propone una apertura internacional con apoyo de organismos multilaterales.
Rodrigo Paz planteó que su primera medida, el 8 de noviembre, será solucionar la falta de combustibles y eliminar las filas, mediante contratos transparentes y un manejo responsable de los recursos.
Propuso además ordenar el tipo de cambio e implementar un sistema de bandas cambiarias con un piso y un techo para evitar desequilibrios bruscos. También anunció una reforma al Banco Central de Bolivia (BCB) para que se convierta en un ente técnico que apoye la gestión monetaria del país.
Su plan incluye una reforma estructural del Estado orientada a modernizar la economía, digitalizar los trámites y fortalecer la transparencia pública. “El Banco Central debe dejar de ser la caja chica de los gobiernos y convertirse en un ente técnico”, afirmó durante el debate.
Entre sus medidas fiscales, el candidato del PDC propone un perdonazo tributario parcial para pequeñas y medianas empresas, la eliminación del Impuesto a las Transacciones (IT) del 3% y la reducción de aranceles a la importación de tecnología e insumos.
Además, presentó el modelo “Estado 50/50”, que busca distribuir equitativamente los recursos públicos entre el nivel central y los gobiernos subnacionales, fortaleciendo la autonomía económica departamental y municipal.
“Si el Estado no responde, el trámite se aprueba; el Estado debe servir al ciudadano, no al revés”, aseveró.
Paz aclaró que no acudirá al Fondo Monetario Internacional (FMI) e indicó que Bolivia cuenta con más de 3.500 millones de dólares en créditos aprobados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y Fonplata, que podrían activarse de inmediato para garantizar el abastecimiento de combustibles, estabilizar el tipo de cambio y restaurar la confianza en el sistema financiero, sin comprometer la soberanía económica.
“No voy al FMI a pedir 12.000 millones de dólares que después llegarán al país, y a los primeros que les voy a entregar es a un grupo llamado ahorristas, donde el 75% son empresas, 1.500 millones de dólares para los poderosos, y sólo 500 para los verdaderos medianos y pequeños ahorristas”, reflexionó.
Por su parte, Quiroga presentó un plan de estabilización inmediata, basado en una inyección urgente de dólares para frenar la devaluación y asegurar el abastecimiento energético.
A diferencia de Paz, el exmandatario defendió la cooperación directa con el FMI, el Banco Mundial y el BID, argumentando que Bolivia necesita restablecer la confianza internacional para reactivar su economía.
“La estabilidad no se logra con discursos; se logra con dólares en los cajeros y en los bancos”, señaló.
El candidato de la alianza Libre indicó que la escasez de divisas es el origen de los principales males económicos del país: inflación, colas por combustibles y pérdida del poder adquisitivo. Por ello, su propuesta se enfoca en negociar financiamiento internacional, aplicar disciplina fiscal y reducir el gasto improductivo.
Recordó su experiencia en la condonación de la deuda externa y en acuerdos internacionales como garantía de gestión para conseguir apoyo externo “sin improvisación”.
El exmandatario también planteó una reforma fiscal gradual, con reducción de impuestos al trabajo y a las utilidades, como parte de un plan para atraer inversión extranjera.
Aseguró también que su política económica no busca dependencia, sino una integración competitiva al mercado global, basada en mayor apertura, confianza y estabilidad monetaria.
“El mundo vuelve a Bolivia cuando Bolivia da confianza”, sostuvo Quiroga.
Pese a las diferencias económicas, ambos candidatos coincidieron en la urgencia de reconstruir la confianza económica y devolver la estabilidad al país.



