Medio: La Razón
Fecha de la publicación: miércoles 08 de octubre de 2025
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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El líder de la alianza Unidad y excandidato presidencial en los comicios del 17 de agosto Samuel Doria Medina expresó su respaldo a la convocatoria del presidente Luis Arce para una reunión entre los poderes del Estado, ante lo que calificó como un intento de “golpe parlamentario” contra el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
“El presidente Arce ha denunciado un golpe parlamentario contra los vocales del Tribunal Supremo Electoral, para impedir que se realice la segunda vuelta electoral. Parece descabellado, pero la audacia de los tinterillos masistas puede ser muy grande”, escribió en su cuenta de X.
Samuel Doria Medina
El empresario y político pidió “poner fin a los manotazos de ahogado” del oficialismo, tras el anuncio de que el Senado podría considerar el Proyecto de Ley 307/2024-2025, que plantea la suspensión de los vocales electorales y la prórroga del mandato de las actuales autoridades nacionales.
“Que acaben de una vez los manotazos de ahogado. El pueblo ya habló, el voto popular es irreversible”, sostuvo el líder de Unidad, quien subrayó que el resultado de las elecciones del 17 de agosto debe ser respetado en su integridad.
Doria Medina advirtió que la maniobra legislativa impulsada por el senador Pedro Benjamín Vargas, del Movimiento al Socialismo (MAS), no solo amenaza la independencia del Órgano Electoral, sino también la estabilidad democrática del país.
Balotaje
En ese marco, manifestó su apoyo a la iniciativa del mandatario de convocar a una reunión entre los órganos del Estado y las fuerzas políticas para “ratificar la irreversibilidad del cambio histórico de la política boliviana”.
“La alianza Unidad estará pendiente de los acontecimientos y no permitirá que se escamotee la voluntad popular”, afirmó.
La controversia política surgió después de que el senador Vargas presentara un proyecto de ley que busca cesar a los vocales del TSE y suspender la segunda vuelta electoral del 19 de octubre, propuesta que el Gobierno denunció como un intento de “golpe a la democracia”.
La oposición y diversas instituciones han coincidido en rechazar la iniciativa, mientras que el Órgano Ejecutivo ratificó su compromiso de entregar el poder el próximo 8 de noviembre al ganador de la segunda vuelta presidencial.



