Medio: La Razón
Fecha de la publicación: jueves 14 de agosto de 2025
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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El gobernador del departamento de La Paz, Santos Quispe, arremetió este martes contra el secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Juan Carlos Huarachi. Lo acusó de lanzar amenazas políticas con el objetivo de proteger sus intereses personales ante la posibilidad de un cambio de gobierno en las elecciones generales.
La autoridad sostuvo que la postura del dirigente responde al temor de perder el respaldo político que ha mantenido en los últimos años con sectores afines a la izquierda. “Toda persona busca sus intereses. Está desesperado porque sus aliados políticos se van a ir del gobierno. Por eso no va a dejar que cualquier candidato de la derecha entre y tampoco permitirá que gobierne”, dijo, citado por ANF.
Juan Carlos Huarachi
En días pasados, el Comité Ejecutivo de la COB, bajo la dirección de Huarachi, se declaró en estado de emergencia y advirtió que no reconocerá a un gobierno de derecha. “No podemos permitir que politiqueros pretendan nuevamente saquear nuestras riquezas naturales”, declaró el dirigente en conferencia de prensa.
Quispe criticó que Huarachi no haya convocado aún a un congreso para renovar la dirigencia de la COB, a pesar de que el propio dirigente aseguró que la Comisión Política de la entidad trabajaba en los preparativos. “Pasaron meses y no hay avances”, observó el gobernador.
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Las críticas hacia el dirigente obrero se suman a cuestionamientos de opositores y exdirigentes sindicales, quienes lo acusan de prebendalismo y de pactar alianzas con gobiernos de distintas tendencias. Por ejemplo, el exejecutivo de la COB Jaime Solares reveló que Huarachi percibe un salario mensual de Bs 33.000, cifra que, según dijo, lo aleja de las dificultades económicas que enfrenta la población.
Santos Quispe
Quispe instó a los afiliados de la COB a no dejarse influenciar por un dirigente que, a su juicio, teme perder ingresos y beneficios. “Seguramente se va a movilizar, hablará con Evo Morales y generará conflicto en el país. Vamos a volver a vivir en enfrentamientos. Recomiendo a los sindicatos no caer en sus palabras, porque ya ha pasado sus límites”, puntualizó.
Las elecciones generales en Bolivia se acercan en medio de un ambiente político tenso. Está marcado por advertencias de sectores sociales, cuestionamientos a la dirigencia sindical y expectativas sobre el rumbo que tomará el país en los próximos años.



