Medio: Asuntos Centrales
Fecha de la publicación: viernes 22 de agosto de 2025
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Democracia interna y divergencias
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El expresidente de Bolivia Evo Morales dijo este viernes que se quedará en Bolivia para “derrotar a los neoliberales y corruptos”, después de conocerse el cómputo al 100 % de las elecciones generales que confirman un balotaje entre los opositores Rodrigo Paz Pereira y el expresidente Jorge Tuto Quiroga.
Morales (2006-2019) lideró un encuentro con sus seguidores en la localidad Lauca Ñ, en el Trópico de Cochabamba, su bastión político y sindical, para decidir sobre el futuro de su nuevo partido Evo Pueblo con miras a las elecciones subnacionales de 2026, tras una evaluación de los comicios generales.
El expresidente dijo que ahora que se espera la segunda vuelta entre Paz y Quiroga, “es su problema” cómo se definen esos comicios, pero por su parte trabajará con su nuevo partido.
Morales considera que desde el Trópico de Cochabamba “se debe proyectar la esperanza” del nuevo partido.
A su juicio, en las elecciones generales del pasado domingo el ausentismo se notó especialmente en varias zonas rurales del país.
Con esos antecedentes, Morales llamó a sus militantes a registrarse en las listas de Evo Pueblo para que después su partido se inscriba oficialmente porque “hay que planificar cómo ir a las subnacionales”.
El cómputo oficial de los comicios generales se completó en la víspera al 100 % confirmando una segunda vuelta entre Paz, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), que obtuvo un 32,06 % de los votos; y Quiroga (2001-2001) que con la alianza Libre alcanzó el 26,70 %.
Los votos blancos y nulos representan el 22,37 % del total de los votos computados, que serán tomados en cuenta solo para fines estadísticos, según la ley vigente, mientras que los votos válidos alcanzaron un 77,63 %.
Después las elecciones, Morales reconoció los resultados y dijo que es “un voto castigo a la traición y a la corrupción”, refiriéndose a la candidatura de Andrónico Rodríguez, quien en algún momento fue considerado su sucesor; y a la de Eduardo del Castillo, por el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS), colectividad que lideró por casi treinta años.
El exgobernante, al no poder postularse como candidato a la Presidencia por no tener partido y por una inhabilitación constitucional, llamó hace tres semanas a sus seguidores y a todo el país a votar nulo en los comicios, en rechazo a la “derecha” y al Gobierno de Luis Arce que -según él- resultaran favorecidos en el proceso electoral.
Días antes de los comicios, el exmandatario dijo que si el voto nulo se imponía por encima de los candidatos punteros, entonces “Evo ganó las elecciones” ya que, según él, no había candidato que represente “al pueblo boliviano”.
Estas elecciones también marcaron el final de casi 20 años de gobiernos del MAS y la pérdida de la mayoría en el Legislativo del partido oficialista que logró que solo un diputado entrara a la legislatura del próximo quinquenio.



