Medio: Opinión
Fecha de la publicación: domingo 03 de agosto de 2025
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Una de las primeras medidas que asumirá este binomio, si accede al gobierno, es recortar los gastos dispendiosos para ahorrar 2.483 millones de bolivianos, dinero que, según Lupo, se invertirá en el pago de la Renta Dignidad.
Asimismo, señala que se repartirá de manera más equitativa la publicidad estatal, de acuerdo con el alcance que tiene cada medio de comunicación, aunque adelanta que se disminuirá el monto que se destina a este ítem.
En cuanto al MAS, Lupo afirma que este partido no puede volver al gobierno porque es responsable directo de la crisis que vive hoy Bolivia.
R. En el gobierno de Jaime Paz Zamora me desempeñaba como director del INE (Instituto Nacional de Estadística), cuando Samuel era ministro de Planeamiento. Me tocó hacer el primer censo en democracia, en 1992. Tras la realización de ese censo, Jaime Paz Zamora me invitó a ser ministro de Informaciones, tenía 29 años.
En cuanto al periodismo, más que experiencia, yo diría que fue una aventura muy interesante. El mundo de la comunicación me enseñó que este oficio (del periodismo) es sacrificado, 24 horas al día, siete días a la semana, pero sobre todo indispensable para ejercer plenamente la democracia, la libre expresión.
P. Hace poco presentaron, junto con Samuel Doria Medina, un proyecto de decreto “se acabó la fiesta” para recortar algunos gastos que consideran excesivos en materia de comunicación, que incluiría el cierre de un periódico. ¿Cómo se ha estado manejando la gestión comunicacional pública en los últimos años?
R. De una manera discrecional, como todo el gasto del gobierno en los últimos años. La publicidad estatal es importante y debe incluir una universalidad en cuanto al tratamiento de los medios de comunicación. Hubo no solo claras preferencias, sino también hasta extorsivas en términos de presionar al mundo periodístico y la libertad de expresión.
La publicidad estatal debe distribuirse de manera equitativa y de acuerdo al alcance que tienen los medios. En un momento de crisis es importante reducir la publicidad estatal, pero mantenerla de manera universal y no solo para algunos periódicos que son afines al gobierno.
Se cortarán también otros gastos dispendiosos como fiestas, refrigerios, viajes, compra de celulares, con lo que se puede ahorrar 2.483 millones de bolivianos y con eso financiar el pago de la Renta Dignidad en forma completamente sostenible y no con créditos del Banco Central.
P. Después de haber sido ministro en la gestión de Jorge Quiroga, ¿Cómo es la relación de José Luis Lupo, candidato por Alianza Unidad, con Jorge Quiroga, de Alianza Libre?
R. La relación con Tuto siempre ha sido de respeto. Las circunstancias nos han traído acá con dos propuestas distintas. Mi intención, desde el primer momento, fue lograr la unidad y sigo creyendo en los consensos, en una visión de país convergente. Y seguramente vamos a tener la oportunidad de generar consensos en función a las necesidades del país.
P. ¿Considera que es viable encaminar alianzas en la Asamblea Legislativa en caso de que asuman el gobierno?
R. Desde luego. Parto de lo siguiente, que el 80% de la gente pide un cambio profundo. Y la gobernabilidad tiene dos elementos fundamentales, uno es la Asamblea Legislativa y el otro, la ciudadanía.
Dentro de la Asamblea, el mandato del voto exige que se pueda hacer consensos con las fuerzas políticas democráticas comprometidas en sacar a Bolivia de esta crisis.
El segundo elemento, en cuanto a gobernabilidad, es que a la gente no se la puede defraudar. La gobernabilidad implica cumplir lo que nos comprometemos a hacer, es decir, sacar a Bolivia de la crisis, aplastar la inflación, barrer la corrupción y recuperar la plena vigencia del Estado de derechos.
P. ¿Usted cree que hay posibilidad de tener encuentros con alianzas de la izquierda como Alianza Popular?
R. Para mí, las diferentes versiones del MAS tienen un gran componente de responsabilidad en la crisis sin precedentes que estamos viviendo, por lo que tienen que responder por sus actos. Obviamente, siempre hay espacio para el diálogo, en la medida que haya coincidencias e intereses para sacar al país de la crisis. Pero veo difícil que los responsables ayuden al país a salir de la crisis.
P. De ganar las elecciones, ¿cómo evitarían que regrese al gobierno alguna tendencia socialista del denominado bloque popular que está asociado al masismo en sus diferentes variantes?
R. Considero que el socialismo ni siquiera es un modelo de desarrollo, es un modelo para empobrecer a la gente. El populismo solo funciona cuando tiene plata, y cuando no tiene es sinónimo de inflación.
Los bolivianos no queremos que vuelva el socialismo, queremos un país abierto, inversión, exportaciones, acceso a la tecnología, una Bolivia que se respete, que sea un lugar seguro para que los turistas puedan venir.
P. No obstante, ¿usted considera que se puede salvar algo de la vieja izquierda?
R. Creo que la izquierda democrática jugó un rol importante en la recuperación de la democracia. Pero lo que queda claro es que los planteamientos (de la actual izquierda) en términos económicos carecen de eficiencia, de transparencia, además de que eliminan el Estado de derecho. Se ha judicializado la política, se ha politizado la justicia, se la ha sometido y se la utilizado como instrumento de persecución política.
P. Siguiendo con este tema, ¿cómo ve el mapa geopolítico en la región? ¿Cómo ve la posibilidad de redefinir las relaciones comerciales con Brasil y Argentina?
R. Bolivia debe tener relaciones con absolutamente todos los países que estén en el interés del Estado boliviano, sin ideologías de ningún tipo. El límite está, obviamente, en las dictaduras como Nicaragua, Venezuela e Irán, países que han sido socios de la catástrofe que nos ha traído el MAS.
Hay que restablecer las relaciones económicas, políticas y comerciales con Estados Unidos porque es un referente fundamental en nuestro continente. Y para nosotros Brasil es un país sumamente importante, no solo por la alianza energética, sino para poder ingresar al mercado brasileño.
P. Usted ha ocupado puestos en varios organismos internacionales, ¿cómo le servirá esta experiencia para ejercer como vicepresidente?
R. He ocupado cargos en la función pública, en el INE, cinco veces ministro, en tres gobiernos distintos. No he militado en ningún partido, pero siempre me he especializado en la gestión pública.
El tiempo que he estado en organismos internacionales pude ver de cerca, en más de 27 países de América Latina y el Caribe, los mejores proyectos en turismo, infraestructura, tecnología, lo que me ha dado una capacidad enorme de poder conocer una gestión pública más eficiente y transparente.
P. Estamos a dos semanas de las elecciones generales. La anterior semana hemos tenido un remezón por una supuesta renuncia de Óscar Hassenteufel. ¿Cómo ven desde Alianza Unidad una eventual suspensión de las elecciones?
R. Sería fatal para el país, para la democracia. Las elecciones se van a dar. Y de no ser así, no puedo imaginarme a quién beneficiaría en el ámbito del MAS, porque este gobierno no aguantaría un día más.
P. Finalmente, ¿por qué los votantes deberían confiar en el proyecto de Alianza Unidad?
R. Consideramos que tenemos el mejor equipo, la mejor propuesta para Bolivia. Además, necesitamos de gremiales, transportistas, empresarios y juntas vecinales para salir adelante. Por eso apelamos a los jóvenes, a las diferentes fuerzas sociales, para tener el apoyo necesario para ganar y ejercer la gobernabilidad desde la Asamblea y con la población.



