Medio: El Diario
Fecha de la publicación: domingo 27 de abril de 2025
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Democracia representativa
Dirección Web: Visitar Sitio Web
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La aparición del ciudadano coreano Chi Hyun Chung en el escenario político nacional nos estruja en la cara que los bolivianos no tenemos la capacidad de autogobernarnos, y necesitamos de “aparecidos celestiales extranjeros” para superar la supuesta ineptitud, poca capacidad y ausencia de liderazgos nacionales, lo cual es una falacia.
Bolivia vive uno de sus peores momentos históricos, tanto en lo económico, político como en lo social. La demanda de una renovación política real se ha transformado en una necesidad urgente frente a la crisis institucional, la polarización social y el agotamiento del modelo caudillista que ha marcado los últimos veinte años dentro del sistema democrático. Pero eso se logra con actores nacidos en Bolivia y no con gente foránea.
En una etapa donde Bolivia necesita reconstruir instituciones, restablecer la confianza ciudadana y fomentar el pluralismo democrático, el señor Chi se muestra irrelevante. Lejos de abrir espacios de diálogo o tender puentes entre los sectores divididos, su figura solamente representa a una fracción cerrada y extranjerizada. Por lo tanto, actúa como un profeta local, sin capacidad real de articulación nacional.
Por esto solicito, en el marco del respeto y la objetividad, al Tribunal Supremo Electoral (TSE) que revise el cumplimiento de los siguientes requisitos, antes de la inscripción oficial de los candidatos:
– Haber cumplido con la obligación del servicio militar obligatorio (libreta de servicio militar real y legal).
– Hablar un idioma indígena originario campesino, además del castellano, tal como establece la Constitución Política del Estado (CPE).
Está estipulado en nuestra CPE, de manera específica en el artículo 247, como restricción, por dignidad, orgullo, soberanía y seguridad nacional, que un extranjero o extranjera está impedido de constituirse en el Capitán General de las Fuerzas Armadas de la Nación, por lo cual el señor Chi no tendría por qué participar como candidato presidencial.
Considero que la justicia y el TSE deben estar al servicio de los bolivianos y no de los extranjeros, por lo cual no deberían permitir que un foráneo sea Capitán General de las FFAA, porque eso es “traición a la Patria”.
El ciudadano Chi es nacido en Corea de Sur y nacionalizado boliviano. En el pasado reciente ya fue habilitado en dos ocasiones de manera sigilosa como candidato a la presidencia, en las frustradas elecciones de 2019, cuando se denunció fraude electoral cometido por el MAS-IPSP de Evo Morales. En octubre de 2020, obtuvo una votación menor al 2 por ciento a nivel nacional.
Si a la clase política boliviana no le importa la soberanía nacional, el orgullo y dignidad del pueblo boliviano, en el país existimos muchos ciudadanos militares y civiles que estamos comprometidos en construir una gran nación, porque la patria no es de izquierda ni de derecha, le pertenece a las actuales y futuras generaciones.



