Medio: La Razón
Fecha de la publicación: jueves 21 de agosto de 2025
Categoría: Procesos electorales
Subcategoría: Elecciones nacionales
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Rodrigo Paz y Tuto Quiroga se enfrentarán en un inédito balotaje presidencial el próximo 19 de octubre. Ambos han presentado sus planes económicos, pero ¿son realmente viables?
Los economistas Alberto Bonadona y Pablo Mendieta analizan algunas de las propuestas en materia económica de los dos candidatos a la presidencia.
Créditos internacionales
Desde la alianza Libertad y Democracia (Libre), se plantea acudir al Fondo Monetario Internacional (FMI) para solicitar un crédito que oscilaría entre los 5.000 y 12.000 millones de dólares.
Sobre esta propuesta, Bonadona considera que el financiamiento externo es urgente. “Por el volumen de necesidades que se tiene, tanto en términos de importaciones, o sea, de la balanza comercial, tenemos problemas de pago a los proveedores de combustibles, tenemos que seguir importando combustibles, tenemos el gran problema del tipo de cambio que ha sido por la caída de las reservas tan espectacular que se ha dado desde el año 2015”.
Mendieta, por su parte, aclara que acceder a fondos del FMI es un proceso gradual. En una primera etapa, se puede solicitar un monto equivalente a la cuota de Bolivia, que ronda entre los 200 y 300 millones de dólares. Sin embargo, para acceder a recursos adicionales, advierte que “el gobierno deberá acudir con un programa económico bastante serio, bien estructurado, porque sobre esa base es que el Fondo Monetario va a dar crédito”.
También señala que la posibilidad de alcanzar acuerdos con otras entidades financieras como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dependerá del éxito de las gestiones con el FMI.
En contraste, el programa del Partido Demócrata Cristiano (PDC) no hace referencia al tema de los créditos internacionales.
Disciplina fiscal
Ambos programas, tanto el de Libre como el del PDC, coinciden en la necesidad de reducir el déficit fiscal y achicar el tamaño del Estado. También proponen revisar el funcionamiento de las empresas públicas deficitarias.
Sin embargo, difieren en lo que respecta a las grandes empresas estatales, como Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), la Empresa Nacional de Electricidad (Ende), Boliviana de Aviación (BoA), Yacimientos del Litio Boliviano (YLB) y la Corporación Minera de Bolivia (Comibol). En este punto, Libre propone transferir el 50% de las acciones de estas compañías a los ciudadanos mayores de edad.
Sobre esta idea, Mendieta comenta que “tiene mucha similitud con el proceso de capitalización en términos de que los bolivianos seamos los accionistas, en ese sentido digamos de poder hacer, hay que ver la parte legal”.
Bonadona coincide y la compara con la capitalización impulsada durante el primer gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada. Sin embargo, advierte que esa experiencia no funcionó como se esperaba, ya que las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) no distribuyeron las acciones y “las aprisionaron”.
50/50: la propuesta de Paz
Otra propuesta de Rodrigo Paz es redistribuir el presupuesto nacional bajo un esquema 50/50 con las regiones. Ambos economistas consideran que la idea es interesante, pero requiere ajustes institucionales.
Para Mendieta, esta redistribución debe venir acompañada de reformas legales y mejoras en la gestión pública: “Hacer un buen uso de los recursos públicos y para eso se necesita que mejoren las capacidades de administración pública, también de las entidades territoriales”.
Bonadona advierte sobre la necesidad de garantizar una distribución equitativa, sin sesgos políticos “como ocurría en los tiempos del MAS (Movimiento Al Socialismo)”.



