Medio: El Día
Fecha de la publicación: sábado 15 de septiembre de 2018
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Intervención policial. “Estábamos pasando con la bandera nacional y de pronto vinieron los señores policías, nos han empujado, nos han hecho caer y yo he perdido hasta mis zapatos”, dijo una mujer de la tercera edad.
“La Policía nos dijo inicialmente que esperemos y luego íbamos a entrar al desfile, pero solo nos hizo esperar para traer más policías y nos han echado gas pimienta, pero de todas maneras hemos logrado entrar y hemos estado en el desfile”, agregó otra persona más joven.
De ambos bandos. Sin embargo, en el desfile no solo expresaron su protesta los grupos del 21F, sino también las personas que apoyan al gobierno de Evo Morales, quienes incluso ingresaron al desfile cargando mochilas, en alusión a las denuncias de corrupción que se detectaron en la administración del suspendido alcalde, José María Leyes. En medio de una fuerte custodia policial, los movilizados del 21F gritaban “Bolivia dijo No”, mientras los afines al oficialismo arengaban “Evo, Sí”.
Enfrentamiento previo. En el desfile cívico participaron el gobernador de Cochabamba, Iván Canelas; la alcaldesa suplente, Karen Suárez; y otras autoridades departamentales; entre tanto, el presidente Evo Morales, al igual que en la Sesión de Honor, tampoco estuvo en este acto.
En la sesión del jueves por la noche, también se registraron enfrentamientos verbales y agresiones físicas.
El tradicional acto, que se realizó en conmemoración a los 208 años del grito libertario de Cochabamba, se convirtió en un campo de disputa entre gritos de "Bolivia dijo No" y expresiones de apoyo al partido en función de Gobierno.
El escándalo se registró con mayor énfasis después de que el vicepresidente Álvaro García Linera recibió una distinción y también cuando esta autoridad empezó su discurso. Ayer, García Linera dijo que estos “pequeños grupos opositores” han empezado con su actitud de provocación el pasado 6 de agosto en el aniversario patrio y ahora continúan con la misma medida en los festejos de Cochabamba.
Pero “el tamaño de sus gritos es el tamaño de su cerebro, el tamaño de sus insultos es el tamaño de su programa de gobierno. Ayer, la oposición ha mostrado la envergadura de lo que proponen y la democracia a la que nos quiere llevar, (es decir) una democracia de imposición, una democracia del griterío, una democracia del insulto y una democracia de la intolerancia, son unos intolerantes”, manifestó García.
El presidente de la Asociación de Municipios de Cochabamba (Amdeco), Héctor Arce, agregó que personas “maleducadas y malcriadas” protagonizan este tipo de actos bochornosos.
“Esta gente no nos ofende a nosotros, ofende a Cochabamba, le falta respeto a Cochabamba eso nos apena muchísimo, son gente que no piensan en el departamento, que no tienen ninguna propuesta y sólo saben a decir ‘Bolivia dijo No’ como loros en cada esquina”, aseveró Arce.
Las manifestaciones del 21F surgieron hace varios meses en todo el país porque el oficialismo decidió volver a postular a Evo Morales a la presidencia sin respetar el voto de la mayoría de los bolivianos expresado en el referendo del 21 de febrero de 2016.
14 de septiembre
se recuerda la efeméride cívica departamental de Cochabamba.

Oficialistas. Los masistas satirizaron a Leyes, el alcalde suspendido por el caso 'Mochilas'.

Gresca. Concejalas y activistas se pelearon en la sesión de honor del jueves en la noche.



